La culpa la tiene Donald Trump, que ha empezado una guerra injustificada contra esos buenos chicos ayatolás del Irán.

Como Pedro Sánchez siempre está dispuesto a volcarse con los españoles vulnerables, el vicepresidente primero del Gobierno Carlos Cuerpo ha anunciado que prorroga los veinte céntimos de ahorro por litro en gasolina y gasóleo. Se limita la factura TUR, la regulada, del gas y la bombona de butano.

Se lo traduzco: otra limosna del Gobierno, especialista en el reparto de la miseria mientras la parte del león se la queda él.

Para que se hagan una idea: durante el primer semestre, las rebajas impositivas del Gobierno apenas supera los 800 millones de euros, aunque las presentaron hablando de una merma posible -eso, posible- de 5.000 millones. Y ahora, Charles Body habla de que pueden perder 12.000 millones de euros. No será así ni de broma pero sería menos de lo que han aumentado los impuestos que los españoles hemos pagado al Estado durante durante el primer semestre: casi 150.000 millones de euros, un récord histórico de recaudación, con un aumento del 10%.

En resumen, el Gobierno Sánchez, según costumbre, nos ha regalado una limosna que en ningún caso saca de pobres a transportistas y agricultores, como tampoco alegra demasiado a los consumidores de gas o a quienes llenan el depósito del automóvil.

Y todo esto nos lo vende Cuerpo como un gran regalo el día en que el IPC se dispara hasta el 4,9%. Y no sólo por los carburantes sino también por alimentos y vivienda.