
Lo pueden observar en las imágenes del vídeo, a continuación. Dos hombres comen y beben tranquilamente en un bar de Eibar (Guipúzcoa), mientras la camarera los está atendiendo. Con toda tranquilidad, uno de ellos se mete en el mostrador y, tras amenazar a la mujer con rociarle la cara con ácido, roban la recaudación de la caja. Así, sin despeinarse.
Ayer, a una camarera, dos sospechosos habituales (no hace falta dar detalles) le amenazaron con rociarle la cara con ácido.
— Oier Fano Dadebat (@oierfano) May 14, 2026
Ni un apoyo de las supuestas feministas. Nada. Pero nada, eh.
Qué farsa es todo. https://t.co/7w1IhNTInw
La camarera, que se vio completamente sola y amenazada, sufrió un fuerte impacto psicológico. Apenas 24 horas después del incidente, decidió renunciar a su empleo por miedo. «Lo pasó muy mal. Se vio sola, amenazada por dos personas y tiene miedo», explicó Yosi, responsable del establecimiento, quien confirmó que la trabajadora ha dejado el puesto por la secuela emocional vivida.
La joven ha presentado denuncia por amenazas, mientras que la propietaria del bar lo ha hecho por robo. Los dos implicados fueron detenidos posteriormente por la Ertzaintza tras protagonizar otro hecho delictivo similar —el robo de un teléfono móvil en el que una persona resultó herida con una botella de cristal rota—. Sin embargo, tras pasar a disposición judicial, ambos quedaron en libertad a la espera de juicio.
La hostelera ha expresado su impotencia ante la situación de inseguridad que viven muchos trabajadores del sector: «Ellos saben que estos robos apenas tienen consecuencias, pero las víctimas sufren secuelas psicológicas y económicas». Además del perjuicio material, la dueña del local se ha quedado sin empleada: «La chica ha tenido que dejar el trabajo por miedo y yo me he quedado sin una empleada. Se hace muy duro vivir una situación así».
Por cierto, hablamos de una mujer amenazada con total impunidad... mientras las feministas callan.









