
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha cedido demasiado ante Donald Trump. Y es que la organización que tiene como secretario general a Mathias Cormann desde junio de 2021, quien relevó a Ángel Gurría, ha aprobado el impuesto mínimo de Sociedades del 15% para las multinacionales del mundo… pero que no afectará a las que tienen su sede en EEUU.
Mal empezados entonces, porque en un principio iba a afectar a todas las del mundo mundial. La OCDE (la cual está formada por 38 países, entre ellos, EEUU) ha acordado, recientemente, con 147 países un tipo mínimo global en el impuesto de Sociedades del 15%, tras años de negociación… eso sí, muchos menos de los que ha conllevado sacar adelante el acuerdo entre la UE y Mercosur.
The 147 Members of the OECD/G20 Inclusive Framework on Base Erosion and Profit Shifting have reached agreement on a comprehensive package on the co-ordinated operation of global minimum tax rules for a digitalised and globalised world economy.
— Mathias Cormann (@MathiasCormann) January 5, 2026
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Sin embargo, el objetivo inicial ha quedado frustrado, pues dicho impuesto global no afectará a las multinacionales que tienen su sede en EEUU. La Global Business Alliance (GBA) ha aplaudido la gestión del secretario del Tesoro, Scott Bessent, al haber logrado un pacto que blinda a las multinacionales estadounidenses frente a las del resto del mundo en el aspecto fiscal.
Recuerden que en julio de 2021, la ministra de Hacienda, María Jesús (Marisu) Montero, presumía de que 130 países, entre ellos España, respaldaban fijar un tipo mínimo del 15% para el Impuesto de Sociedades… y que suponía “un avance hacia la justicia tributaria global”. Ahora, parece que no habrá tal justicia tributaria, porque el acuerdo alcanzado no afectará a las multinacionales que tengan su sede en EEUU.
130 países, entre ellos España, respaldan fijar un tipo mínimo del 15% para el Impuesto de Sociedades. El acuerdo en la OCDE va en la dirección defendida por este Gobierno y supone un avance hacia la justicia tributaria global. https://t.co/NbuQI7ygtu
— María Jesús Montero (@mjmonteroc) July 1, 2021
Es cierto que el tipo mínimo global en el impuesto de Sociedades del 15% era una buena medida contra los paraísos fiscales, pero ahora esto último no lo será del todo. Trump ha sido el encargado de destrozar una negociación que ha durado años y lo ha hecho con la excepción gringa, bajo la amenaza de abandonar la propia OCDE. Ahora se prima el ‘efecto sede’ en términos fiscales, es decir, que se paguen más impuestos allí donde la multinacional tiene su sede y no en los países donde obtiene más ingresos y beneficios. Tampoco se acabará con las maniobras de ingeniería fiscal que han realizado muchas multinacionales (Apple, entre ellas) y se continuará jugando con la fiscalidad de cada país donde están presentes. Y ojo, porque podría haber fugas de empresas a EEUU.
Más valdría que la OCDE optara por un IVA internacionalmente unificado que susituya al impuesto sobre el beneficio... y más cuando ahora del tipo mínimo del 15% en este último se librarán las empresas estadounidenses.











