
La de este jueves ha sido la junta de accionistas de Telefónica más tranquila que se recuerda en muchos años. Lo previsible, teniendo en cuenta que los sindicatos están encantados tras el acuerdo de ERE que afecta a 4.525 empleados. Lo que habría que preguntarse es por qué, cuando se ofrecen salidas voluntarias -y no hablo sólo de Telefónica- hay tantas adhesiones. Vale que las condiciones suelen ser muy favorables, pero elegir abandonar la compañía no dice nada bueno de la empresa en cuestión.
A lo que vamos, que se nos va la tarde. El presidente de Telefónica, Marc Murtra, está cada vez más alejado de su núcleo duro. En primer lugar, de quien le nombró, el Gobierno, descontento por el ruido que ha generado la compañía en los últimos meses, por ejemplo, con el ERE; de los moros de STC, que siguen sin mandar nada, pero cuya inversión se ha desplomado en Bolsa; del BBVA, que está de salida tras la marcha de José María Abril del Consejo, y de Criteria, que ha visto reducido a la mitad el dividendo que aporta a La Fundación La Caixa.
Por cierto, un accionista se dirigió directamente a Isidro Fainé para criticar el dividendo millonario que percibe Criteria, que tiene el 10% de Telefónica. En el turno de réplica y tras cederle Murtra la palabra, Fainé se ha dirigido al accionista visiblemente molesto: “Creo que ha hecho una afirmación sin conocer el fondo del asunto. Nosotros invertimos todos los dividendos de Telefónica en obra social, y los del resto de participaciones industriales también. Vengo de una familia de pobres y toco la realidad. Invertimos 1.000 millones de euros de promedio durante los próximos cuatro años. Para nosotros, los cuidados paliativos y la pobreza infantil son muy importantes. No sé de dónde viene la queja”, le respondió, como decimos, visiblemente molesto.
En definitiva, Murtra logró una Junta tranquila tras recortar el dividendo a la mitad, perder más de 4.300 millones de euros en 2025 y reducir la plantilla en 4.525 empleados. Ahora bien, el problema sigue siendo la ausencia de palancas para aumentar los ingresos. Las previsiones de la compañía para 2026 consisten en un aumento de los ingresos de entre el 1,5% y el 2,5%, con un crecimiento similar del Ebitda, pero con un perímetro menor tras las ventas de Hispanoamérica y con menos inversión. ¿Cómo lo hará? Es la pregunta que se hacen los inversores todos los días desde el lanzamiento del Transform & Grow, el 4 de noviembre pasado.
Y mientras, la cotización continúa deprimida por debajo de los 4 euros.
Murtra logró una Junta tranquila tras recortar el dividendo a la mitad, perder más de 4.300 millones de euros en 2025 y reducir la plantilla en 4.525 empleados
Pero de cara al futuro, Murtra tiene grandes planes: convertir Telefónica en la mejor teleco de Europa en 2030 y del mundo, en 2035. En otras palabras, el presidente se ve en el cargo, al menos, otros nueve años. El planteamiento es ambicioso, sin duda.
Mensaje a los consejeros: “Queremos incorporar nuevos perfiles que nos ayuden a potenciar nuestro Consejo, adaptados a los nuevos objetivos que perseguimos, con experiencia internacional y en tecnología digital”, afirmó. De momento, han entrado Ana Martínez, Mónica Rey, César Mascaraque y Jane Thompson, esta última en sustitución al consejero del BBVA, José María Abril.
Lo que es indiscutible es que la transformación ya está en marcha y la muestra es que todos los consejeros se presentaron sin corbata, salvo Fainé, y Murtra, además, con zapatillas de deporte. Esta es la Telefónica ‘woke’ de Murtra. Sólo falta un pequeño detalle sin apenas importancia: saber cómo aumentarán los ingresos.









