Tenía que haber sido una operación como la lanza contra Maduro pero Irán tiene mucho más ejército que Venezuela y, sobre todo, se trata de un régimen más fanatizado que el de cualquier o cualquier país hispano.

Insisto: es malo que Estados Unidos empiece una guerra pero lo peor ha sido no ganarla, es decir, no haber liberado a casi 100 millones de iraníes del yugo de los ayatolás.  

La libertad, en efecto, se va a reducir en el mundo pero las consecuencias económicas de la guerra de Irán tampoco resultan baladíes.

El principal problema no es que suba los precio sino que la inflación se está asentando en el todo el mundo. No es que los precios suban es que siguen altos. 

Dicho de otro modo: la inflación se asienta en el mundo, en todo el mundo, y no sólo en materia energética sino también en los otros dos IPC más problemáticos: la vivienda y la cesta de la compra.

En España, un ejemplo entre muchos, el Sanchismo nos ha transportado del bienestar a la subsistencia, mientras la ecología asfixia a la economía. Recuerden: hemos pasado de la vivienda en propiedad al alquiler... de una habitación con derecho a baño

Es terrible decirlo, pero lo cierto es que el fracaso de Trump en Irán nos lleva a la república global de Weimar: por la inflación hacia Hitler. La libertad está en peligro. 

Recuerden lo que ocurrió en la Alemania de los años 30: una hiperinflación que llevó al nazismo, de forma mucho más directa que el nacionalismo alemán herido del que tanto se ha hablado. Oiga, si hay un pueblo capaz de soportar humillaciones históricas ese es el pueblo alemán. Lo que no soportan los alemanes es la penuria.

En España, un ejemplo entre muchos, el Sanchismo nos ha transportado del bienestar a la subsistencia, mientras la ecología asfixia a la economía. Recuerden: hemos pasado de la vivienda en propiedad al alquiler... de una habitación con derecho a baño. 

¿La solución? Producir más, acabar con la automutilación verde e implantar un cierto proteccionismo económico que termine con la globalización asimétrica, que nos ha conducido a la miseria

La solución no es subir los tipo de interés, pues las políticas monetaristas no es que sean buenas o malas: es que han dejado de servir. La solución es producir más, acabar con la automutilación verde e implantar un cierto proteccionismo económico que termine con la globalización asimétrica, que nos ha conducido a la miseria. Globalización asimétrica significa que el cambio español tenga que soportar unas exigencia verdes carísimas, que no soportan sus competidores.

Sí, la inflación llevó desde Weimar al nazismo. Cuidado: la libertad está en peligro.