Por aclamación, Antonio Garamendi ha sido reelegido, por tercera vez, como presidente de la patronal CEOE. Ha sido el patrón de patronos del Sanchismo, pues Sánchez llega a La Moncloa el 1 de junio de 2018 y Garamendi fue nombrado presidente a finales de ese año.

Antonio Garamendi ha tenido tres legislaturas: en la primera estuvo fatal, en la segunda dio un giro copernicano y mejoró grandemente, en la tercera también lo sea.

En la primera firmó la reforma laboral y yo sospecho, aunque no se lo he oído reconocer en público, que ha tenido tiempo de arrepentirse de ello, que aquello fue el error de su vida, cuando legitimó, desde la patronal, una política económica, la de Pedro Sánchez, que nos ha empobrecido, política consistente en el reparto de la miseria y en una segunda cuestión, tan importante como la primera, pero mucho menos valorada: la mentira estadística.

Ya saben: el PIB va como un tiro, claro porque somos más, pero el PIB per cápita está estancado y continúa muy por debajo de los países punteros de la UE.

La inflación nominal está controlada... hasta ahora, cuando el Estrecho de Ormuz ha situado el litro de gasolina a dos euros... lo cierto es que el Sanchismo ha disparado los precios de los alimentos de primera necesidad y de la vivienda, es decir, los dos componentes esenciales de la vida humana.

Creamos muchos empleos... cuando lo que hacemos es firmar muchos contratos. Somos el país de los 38 de la OCDE, de todo Occidente. con más paro, y así con todo.

Pero cuando fue elegido por segunda vez Garamendi rompió sus ataduras: se negó a más acuerdos y rechazó un diálogo social tramposo con la comunista-fashion Yolanda Díaz: bien hecho.

Ahora reelegido por aclamación para un tercer mandato, Garamendi ha dejado claro que los dos decretos de vivienda son una 'vergüenza' y ha pedido como un pepero cualquiera, elecciones anticipadas.

Esperemos que la tercera legislatura al frente de la patronal CEOE tenga más de la segunda y menos de la primera.