Primero, la noticia: Antonio Garamendi ha sido reelegido este jueves presidente de la CEOE por aclamación, al no haber más candidatos. Su tercer mandato finalizará en 2030, tiempo suficiente para que sucedan multitud de cosas, empezando por las elecciones generales, autonómicas y municipales de 2027.

No entraremos en los pormenores de su discurso, pero sí diremos que se centró en cuestiones de Estado, más que empresariales o laborales. Lógico, si tenemos en cuenta el desafío territorial en Ceuta, con múltiples casos de corrupción acechando al presidente, al Gobierno y al PSOE, con constantes ataques de ministros a los jueces, etc.

Luego atendió a los medios de comunicación y, como era de esperar, salió el tema de los decretos Maricarmen. “No se puede echar a hombros del ámbito privado la obligación de dar respuesta “ a este problema social. Además, apuntó que traslada una “imagen vergonzosa del país” el hecho de que el Gobierno, deprisa y corriendo, elaborara dos textos para presentarlos por separado. También arremetió contra Sumar, que forma parte del Gobierno, por protestar… contra el Gobierno: “Resulta grotesco”.

En definitiva, que para Garamendi, más que intentar solucionar el problema, el Gobierno lo está utilizando para sacar rédito político.

Cambiando de tema, conviene recordar que el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) está pendiente de renovación. Garamendi se mostró dispuesto a negociar con UGT y CCOO, pero si estos se abren a incluir en el debate el aumento de las cotizaciones sociales, el absentismo, el aumento del SMI, etc.

Ya veremos.