
Antonio Garamendi ha puesto el dedo en la llaga, porque los elevados impuestos al trabajo es uno de los mayores problemas -y frenos- de la economía española y su mercado laboral. Para entendernos, por supuesto que hay que subir los salarios, pero no los impuestos y las cotizaciones sociales, como llevamos años denunciando en Hispanidad.
El presidente de la CEOE lo expuso claramente este miércoles, durante su intervención en la Asamblea general de la institución, celebrada en Madrid: por cada 100 euros de subida salarial que acuerdan empresas y trabajadores, el empleado sólo recibe 65 euros. Los 35 euros restantes se los queda el Estado, vía impuestos y cotizaciones sociales. Y esos 35 euros también son del trabajador, “que es el que paga”, afirma Garamendi.
La situación ha empeorado significativamente en los últimos años. En 2017, el salario medio bruto mensual rondaba los 1.889 euros mensuales. En 2025 era de 2.481 euros. Pues bien, durante ese mismo periodo (2017-2025), la retención media del IRPF ha pasado de 244 euros mensuales a 405 euros.
En otras palabras, mientras la nómina bruta crecía algo más de un 31%, la tributación por IRPF se ha disparado un 66%. Es decir, el salario neto sólo ha subido un 25%.
”¿El problema es que hay que subir más los salarios, o es que hay que bajar los impuestos para que esas subidas se noten en los bolsillos? ¿Por qué no hace también ese esfuerzo el Estado? ¿Por qué no deja más dinero en el bolsillo de los españoles?”, preguntó Garamendi.
“Las empresas estamos de acuerdo en subir los salarios, allí donde es posible, pero si las subidas se las queda el Estado, pues creo sinceramente que habría que pararse a pensar y, por lo menos, contárselo a la gente”, señaló. En esta línea, el presidente de la patronal volvió a sugerir “pagar el sueldo bruto a los trabajadores para que una vez efectuadas las correspondientes retenciones, todos, todo el mundo fuera consciente de la cantidad de retribución que se lleva el Estado y el coste total para las empresas”, explicó.
Garamendi también habló del panorama “desolador” que vive actualmente España. “Los casos de corrupción que estamos viendo son increíbles. Levantemos las alfombras”, afirmó durante un encuentro posterior con la prensa.









