La preocupación actual de Bruselas es que los países miembros no tengan que depender de terceros países para garantizar la ciberseguridad de sus infraestructuras críticas como las telecomunicaciones o la energía. El dato asusta: más del 90% de los paneles solares instalados en Europa provienen de China. Y conviene recordar que China es una dictadura comunista que busca, no sólo el rédito económico, sino expandirse por todo el planeta. Eso sí, no tienen prisa y son expertos en hacerlo de manera silenciosa, sin que se note.

Como decíamos, para garantizar la autonomía europea en ciberseguridad, Bruselas ha insistido en el peligro que supone contratar equipos de empresas como Huawei o ZTE. “Hemos emitido una recomendación para que los Estados miembro excluyan a Huawei y ZTE de sus operadores de telecomunicaciones y de su infraestructura de conectividad”, afirmó Thomas Reignier, responsable comunitario de Soberanía Tecnológica.

Lo malo es que sólo es una recomendación, pero a Pekín le ha bastado para amenazar al Ejecutivo comunitario, utilizando un informe de KPMG: reemplazar a Huawei y ZTE le costaría a Europa más de 367.800 millones de euros en cinco años, además del frenazo tecnológico que implicaría.

Así son los amigos de Zapatero y Sánchez: espléndidos cuando haces lo que quieren, pero amenazantes cuando intuyen que te sales del camino. ZP es el hombre de Huawei en Europa, Telefónica una punta de lanza en el Viejo Continente y Sánchez, el tonto útil.

Y si a esto unimos la utilización de fondos europeos -más de 10.000 millones de euros- para pagar las pensiones o el Ingreso Mínimo Vital, podemos imaginarnos la magnitud del cabreo de Bruselas con el Gobierno español.

Todo esto mientras la UCO sigue investigando los vínculos de ZP con la trama corrupta que acecha al PSOE y al propio Sánchez, todo muy presunto, naturalmente. Por ejemplo, su papel en el rescate de Plus Ultra, o los contratos públicos en materia de seguridad, adjudicados a Huawei. Eso sólo en España, porque en EEUU también investigan los lazos de ZP con la narcodictadura de Nicolás Maduro.