
En Hispanidad advertimos que la separación de Orona y Ulma de la Corporación Mondragón, haría que el grupo fundado por el sacerdote Jose María Arizmendiarrieta se enfrentara a su supervivencia. A la salida de dos buques insignia se le sumaba la cada vez más difícil financiación de la cooperativa, que parece condenada a caer en manos de un fondo e ir perdiendo cada vez más capital en propiedad de los cooperativistas. La última muestra fue la 'hipoteca' sobre Eroski, con la emisión de bonos por 500 millones de euros para financiar su deuda.
Ahora, con sus resultados anuales lo volemos a ver. El beneficio neto de Mondragón ha sido de 618,8 millones de euros, cifra un 1,2% inferior al ejercicio anterior pese a que la facturación conjunta creció un 1%, hasta los 11.322 millones. ¿Y cómo se explica esto? Gracias a Eroski y Laboral Kutxa, que le compensaron la caída de la división Industrial durante 2025.
Recordemos que esta 'solidaridad' forzada ya ha dado problemas a la cooperativa, muy ligada al PNV y a EH Bildu. Y es que en la marcha de Orona y Ulma influyeron varios factores, como: que aportaran más de lo que recibían de la cooperativa, que esta última les restara autonomía, el hecho de tener que rescatar a otras empresas (como pasó en su día con la deuda de Fagor) y hasta un motivo corporativo de lucha de poder en 2011. Pero pesó mucho que tuvieran que aportar para rescatar al resto, y eso es lo que pasa de nuevo con Eroski y Laboral Kutxa.
"En un contexto internacional complejo y volátil y con unos requerimientos de competitividad extremos, este aumento de las ventas demuestra la capacidad de adaptación y la fortaleza del modelo cooperativo. Es verdad que estamos teniendo dificultades porque estamos soportando el encarecimiento de las materias primas sin trasladar el sobrecoste a los clientes pero creemos que no estamos ante una tendencia, sino ante algo meramente coyuntural", ha explicado hoy jueves su presidente, Pello Rodríguez.
La división más afectada por la inestabilidad de la que habla Rodríguez es la industrial, en la que el grupo ha visto caída de facturación, del 1,9%, que dejó la cifra de negocio final en los 4.919 millones, así como de sus beneficios, que descendieron un 13% hasta los 251,5 millones. Pese a ello, "y a que tenemos algunas cooperativas muy expuestas al mercado americano y al europeo del automóvil creemos que la previsión para este año es crecer un 3%". Y es que hay que tener en cuenta que el 73% de las ventas de la división industrial, donde se integran por ejemplo Fagor, Danobatgroup o Batz, se producen en el mercado exterior.
Si vamos al resto de divisiones, la que mejor funcionó fue distribución, donde Eroski, que por primera vez superó los 6.000 millones en ventas, sumado a los resultados de la agrupación agroalimentaria Erkop (Miba, Ausolan, Barrenetxe y Behi Alde), hicieron que la facturación sumara 6.403 millones y el beneficio conjunto fuera de 62,1 millones.
En la división de finanzas, Laboral Kutxa logró récord con un beneficio neto histórico de 305 millones de euros, lo que supone un incremento del 11,18%. A lo que hay que sumar la buena marcha de los fondos gestionados por la EPSV LagunAro, que llegaron a los 7.817 millones.
Rodríguez también ha destacado las inversiones, destinando 218 millones al área de conocimiento, llaman la atención los 20 millones destinados al Bilbao Bizkaia Digital Factory de la isla de Zorrotzaurre. Asimismo, el grupo anunció que cierra 2025 con 1.346 empleos nuevos, con lo que la plantilla total asciende a 71.415 personas.










