
Aún no hay una verdad oficial sobre lo que ocurrió para que hubiera un gran apagón en la Península Ibérica el pasado 28 de abril… pero lo que todo el mundo sospecha y muchos apuntan cada vez está más cerca de revelarse. Este jueves, en la comisión de investigación sobre el citado apagón que hay en el Senado, Endesa e Iberdrola se han vuelto a defender de las acusaciones de Redeia y han apuntado a esta empresa controlada en un 20% por la SEPI (o sea, por el Estado) que preside la amiga de Pedro Sánchez y exministra socialista Beatriz Corredor como única responsable.
José Bogas, CEO de Endesa, ha considerado que Red Eléctrica de España (REE, la filial de Redeia que opera el sistema eléctrico español) fue la culpable del gran apagón porque “no actuó con la agilidad suficiente ni en la previsión, ni en la programación, ni en la corrección de los errores”. Asimismo, ha criticado que REE programara “un número reducido de grupos con capacidad de gestionar dinámicamente la tensión”, aun cuando se habían dado importantes avisos previos de oscilaciones de tensión en días anteriores, y ha referido que “valoró inadecuadamente” las inestabilidades de la red ese día y que no tuvo la agilidad de reacción que debería haber tenido.
Bogas ha descartado la teoría de la “causa multifactorial” que recogió el informe del Gobierno que presentó hace meses la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, porque “todos los días existen incidentes” en el sistema eléctrico español y deben ser controlados por REE. También ha defendido que todas las centrales de Endesa “funcionaron correctamente” el pasado 28 de abril.
Desde el gran apagón, el sistema eléctrico funciona en modo de operación reforzada y eso supone un coste de unos 1.100 millones de euros, según un informe de la consultora Nera que ha citado Bogas en la Cámara Alta. Y dicha operación reforzada tiene un impacto de unos 230 millones para Endesa, pues no traslada a sus aproximadamente 10 millones de clientes domésticos los sobrecostes de los servicios complementarios del sistema por tener contratadas tarifas a precio fijo que impiden esta práctica. Además, ha añadido que las reclamaciones que ha recibido hasta ahora la energética que controla la italiana Enel en un 70% suponen “pocos millones de euros”, aunque el mayor impacto podría corresponder al lucro cesante de la industria.
Por su parte, el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, ha apuntado a REE como único responsable por “un error de planificación” en los elementos necesarios para controlar la tensión en el sistema eléctrico, pues había una composición “descompensada” de energías renovables con energías síncronas (nuclear, hidráulica y ciclo combinado de gas). También, como Bogas, ha subrayado que la causa del apagón “no fue multifactorial”, como defendió Aagesen.
El CEO de Iberdrola España ha destacado que no tuvo la culpa su planta fotovoltaica Núñez de Balboa, como aludió Corredor en su comparecencia en la misma comisión en el Senado hace unos meses. También ha rechazado que dicha planta hiciera ningún “experimento”, pues “los experimentos no se hacen en el sector eléctrico, en el sector eléctrico se hacen constantemente pruebas”, y ha añadido que el pasado 28 de abril allí “no se modifica ningún parámetro, ninguna persona toca nada”.
Ruiz-Tagle coincide en referir que el coste de la operación reforzada del sistema eléctrico tiene un coste de unos 1.100 millones, como ha reflejado el informe de la consultora Nera. Eso sí, REE estima dicho coste en 516 millones entre mayo y diciembre del año pasado.











