Convención de directivos de Telefónica. Ambiente de luto ecológico: vestimenta y estilo Nuevo Orden Mundial pero apariencia de confusión en las masas y depresión en las alturas.

Para alegrar el mitin, el presidente Marc Murtra sale a escena y, tras asegurar que en 2035 -cuando será muy extraño que él siga ocupando su actual despacho- Telefónica será una gran compañía -cuan largo me lo fiáis- afirma que tranquilos todos, que él ya ha vivido en la 'deep shit' ("mierda profunda").

Los que echan el cierre en el Forbes Club de Madrid: Javier de Paz, Emilio Gayo y Rosauro Varo, continúan al mando

Enardecidas las masas ante tan profunda y bienoliente afirmación, pasemos a lo importante. Allí están Christian Gebara, el CEO de Brasil al que Murtra quiere como CEO de todo el grupo Telefónica, en sustitución de Emilio Gayo. 

Allí estaba el brasileño no mirado con muy buenos ojos por Gayo. Gebara le ha puesto una condición a Murtra: de acuerdo, acepto el puesto de CEO del grupo pero si me dejas manos libres, sin cortapisa alguna, para cambiar a toda la primera línea de directivos. Si no, búscate otro, que yo estoy bien en Brasil.

Ahora bien, no está claro que Murtra puede otorgar el cargo de CEO a nadie. Ya lo ha intentado y Moncloa, perdón Manuel de la Rocha, no se lo ha permitido: el presidente no está para ruidos.

Todo esto teniendo en cuenta, que el comentario más escuchado en la convención fue aquel, cada día más repetido en el Distrito C, de que Telefónica se gestiona por whatsapp. En efecto, no es que las cosas vayan mal -que van mal- es que, además, los directivos se llevan mal. Bueno, miento: se llevan fatal.

La única ventaja de Murtra es que sabe que la situación política es tan delicada que tampoco el PSOE puede cambiar al presidente de Telefónica en este momento.

Pero el núcleo opositor ahí sigue. Hablo del trío que cierra el selecto club Forbes de Madrid cada noche: Javier de Paz, el que realmente manda en Telefónica, Emilio Gayo, CEO pero subordinado del primero y ambos de lealtad perruna a Rodríguez Zapatero y, atención, Rosauro Varo, que se supone que es de derechas de toda la vida -siempre derecho hacia la ganancia- pero que, miren por dónde, ahora se lleva estupendo con Javier de Paz. ¿Qué genera este chico, De Paz, que todo el mundo le quiere?

Gran éxito político de Marc Murtra: no convence en el PP y encabrona al PSOE. Y mientras, Carlos Ocaña, el bipolar (Sánchez y Florentino) espera que pase el cadáver de su enemigo

Al tiempo, Marc Murtra trata de perpetuarse en la Presidencia. Ha decidido jugar la baza política: ha pedido árnica al PP para continuar de presidente cuando Feijóo llegue al poder: no ha conseguido el apoyo del PP pero sí encabronar a Sánchez: un éxito de estrategia.

Y de postre no olviden al vicepresidente de Telefónica, Carlos Ocaña, el 'bipolar', pues tiene el corazón repartido entre Pedro Sánchez y Florentino Pérez... siendo que el presidente del Real Madrid tampoco gusta a Pedro Sánchez. 

Menos mal que Murtra viene de la 'deep shit' y que se gasta sus buenos dineros, los de sus accionistas, en que los 'influencers' corporativos canten las excelencias de la empresa. Tarea, a día de hoy, esforzada y meritoria. 

Telefónica, una jaula de grillos.