
Endesa ha presentado sus resultados del primer semestre, que han sido buenos, y se acaban de cumplir tres meses con el italiano Gianni Vittorio Armani a los mandos desde la silla de CEO. En este tiempo, el directivo se ha encargado de que ya no haya españoles con poder (el último en perderlo ha sido Pepe Casas) y ahora está feliz por la mejora de la inversión de redes, que tanto reclamaba la compañía y su predecesor (José Bogas), pues el Gobierno ha aprobado un Real Decreto que permitirá elevar el límite de la inversión en la red de distribución.
En el entretanto, Bogas sigue siendo consejero de la energética, a la espera de ascender a presidente ejecutivo el próximo año. Y para que se le haga más llevadera la espera ahora se puede entretener en Berkeley, que le acaba de fichar como consejero independiente.
Vayamos a los resultados del primer semestre, que han sido buenos. El mercado ha sonreído (su cotización sube un 3%, frente a un Ibex 35 que baja un 1,3%) por esas cifras… y por el anuncio del lanzamiento del sexto tramo de recompra de acciones por 500 millones de euros.
La energética que está controlada en un 70% por la italiana Enel ha mantenido sus ingresos bastante estables, pues se han situado en 10.995 millones (+1,1%). Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha crecido un 19,5%, a 3.240 millones, gracias a las mejoras en todos los negocios y la mayor contribución de las actividades reguladas. El negocio de redes ha aportado 1.200 millones (+24%) al ebitda.
El resultado neto de explotación (ebit) ha subido un 31,4%, a 2.094 millones. El beneficio neto se ha disparado un 41%, a 1.470 millones; y el beneficio ordinario neto ha ascendido a 1.480 millones (+42,2%).
Por su parte, el flujo de caja operativo ha descendido un 3,6%, a 2.272 millones. Mientras, la deuda financiera neta ha ascendido a 10.305 (+1,9%), pese a que las inversiones brutas han escalado a 1.062 millones (+13,6%), de los que el 52% se han destinado a la red de distribución.
Todo ello en un semestre con unos precios medios del pool eléctrico ibérico competitivos pese a la volatilidad y a los mayores costes por servicios complementarios derivados de la operación reforzada con la que funciona Red Eléctrica desde el apagón del 28 de abril de 2025 y que está pasando factura a los clientes. Su generación renovable se ha incrementado un 11%, a 11 teravatios-hora (TWh), por la mayor capacidad instalada y la mayor producción de las distintas tecnologías. Además, han evolucionado postivamente los márgenes de electricidad (+6%), pese a los mayores costes de servicios complementarios, y de gas (+7%).
Buenos resultados que han llevado a Endesa a elevar sus previsiones anuales, lo que consideran “un signo clave de la fortaleza tanto de nuestro modelo de negocio, como de nuestra capacidad para transformar una sólida ejecución operativa en una mayor rentabilidad para nuestros accionistas”, según han explicado en la conferencia con analistas. Armani ha ratificado la continuidad de la estrategia que hasta el pasado 28 de abril lideraba Bogas.












