Enagás recibe aplauso del mercado (su cotización sube un 2,12%, casi el doble que el Ibex 35, que lo hace un 1,22%), tras elevar su posición de control en la regasificadora de Sagunto al 92,5%, al comprar el 20% que tenía la empresa de gas japonesa Osaka Gas. Una reacción positiva a la mayor apuesta por su negocio principal (el gas) y no a la insistencia de su CEO, Arturo Gonzalo, en la ruina del transporte del hidrógeno verde.

La compañía gestora del sistema gasista y transportista de gas ha hecho coincidir el anuncio de la compra del 20% que Osaka Gas tenía en la regasificadora de Sagunto (Saggas) con la presentación de resultados del primer semestre. Una adquisición que le ha costado 31 millones de euros y con la que se refuerza como primer accionista de “esta infraestructura clave en la seguridad de suministro del arco mediterráneo”, en la que Oman Oil Holdings Spain (sociedad vinculada al grupo energético omaní OQ) conserva el 7,5% restante.

Enagás no ha perdido la oportunidad de referir la gran obsesión del CEO (el ruinoso transporte del hidrógeno verde), en la que insiste con dinero público, claro está: “La Red Troncal Española de Hidrógeno y H2Med han avanzado significativamente, según la hoja de ruta establecida”. Sin embargo, los analistas del Banco Sabadell ha señalado que las inversiones de dicha hoja de ruta podrían demorarse más de lo previsto.

La compañía ha detallado que el H2Med ha revalidado su apoyo institucional en una reunión en la que participaron los ministerios de Energía de Portugal, España, Francia, Alemania y el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen. Asimismo, ha señalado que en el hidroducto submarino BarMar (que forma parte del H2Med) han acabado los planes de participación pública de España y Francia, y se ha entrado en la fase de ingeniería de detalle; y en el tramo CelZa se ha lanzado dicha ingeniería en el tramo español y se han iniciado Estudios de Impacto Ambiental en España y Portugal. Además, ha lanzado una call for interest sobre infraestructuras de hidrógeno verde para actualizar el interés del mercado, donde se han registrado 128 empresas y unos 300 proyectos,... justo cuando se está dando un reflujo en dicho negocio dado que aún no es rentable y lo será mucho antes en los proyectos que optan por producirlo al lado de donde se va a consumir.

Vayamos a los resultados semestrales, que siguen dependiendo en gran medida del impacto del marco regulatorio vigente. Los ingresos sólo se han incrementado un 1%, hasta 464,4 millones de euros.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha descendido un 4,7%, a 314 millones, por el impacto regulatorio, que los analistas del Banco Sabadell han explicado que sólo ha podido compensar en parte por la entrada en operación del buque Alisios, la consolidación de Axent y una mayor contribución de las participadas (sobre todo, del gasoducto TAP). El resultado neto de explotación (ebit) ha bajado un 6,9%, a 162,7 millones. Y el beneficio neto se ha situado en 118,6 millones (-8,6%), sin el impacto de la venta de activos, y en 126,9 millones en términos reportados, incluyendo el efecto de la venta del 40% de la filial Enagás Renovable. Y ojo, su deuda financiera neta ha subido, alcanzando los 2.302 millones, y situándose el ratio de deuda sobre ebitda en 3,4 veces. 

Los analistas del Banco Sabadell han referido que las cifras han sido algo mejores de lo esperado en ebitda y beneficio neto, y estarían en línea con las previsiones anuales. De esta forma, han dado algo de respaldo a la propia compañía, que ha referido que su resultado recurrente avanza según lo previsto para alcanzar el objetivo anual. 

En la conferencia con analistas, Enagás ha comentado que espera que la decisión final sobre el recurso de Perú por el litigio del proyecto fallido del Gasoducto Sur Peruano (GSP) se resuelva en el primer trimestre de 2027. También ha mostrado confianza en poder abrir una nueva etapa de diálogo con el próximo Gobierno peruano que liderará la derechista Keiko Fujimori, tras ganar las elecciones. Recuerden que el importe de dicho laudo, tras la sentencia del CIADI y una posterior rectificación, ascendía a unos 266 millones de euros. Y en el caso del laudo relativo a Transportadora de Gas del Perú (TGP) se espera el fallo para el próximo septiembre.