Tesla afronta la revisión de más de 5 millones de vehículos en China, que es su segundo mercado, tras EEUU, y donde está sufriendo una gran competencia de las marcas locales. ¿Casualidad? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen.

La gran revisión se debe, en teoría, a dos problemas de seguridad: uno afecta al sistema de apertura de emergencia en caso de accidente y otro al software que monitoriza la atención del conductor. Ya saben que las casualidades no existen y menos con el chino Xi Jinping de por medio. Es cierto que el fabricantes estadounidense de vehículos eléctricos que dirige el multimillonario Elon Musk también está afrontando algunas revisiones en EEUU, pero no afectan a tanta cantidad de vehículos: unas se deben a unos faros de luz de cruce excesivamente brillantes y otras a la investigación de fallos en la suspensión que podrían provocar una pérdida de control de la dirección.

Musk ya se ha reconciliado con Donald Trump por pura conveniencia estratégica. En el viaje de este último a China hace unos meses se les volvió a ver juntos y coordinados. Asimismo, Musk ha comprometido 100 millones de dólares para el Partido Republicano de cara a la campaña de las elecciones de medio mandato del próximo noviembre. Cabe recordar que ya apoyó financieramente la campaña electoral de Trump para las elecciones presidenciales de 2024 y hasta formó parte del nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Sin embargo, a mediados del año pasado, Musk criticó la ley presupuestaria de Trump por no hacer tantos recortes de gastos como le había recomendado el primero y pasaron al ataque en redes sociales e incluso Trump amenazó con cancelar contratos federales de SpaceX y Musk llegó a sugerir su destitución como presidente . Ahora todo eso parece haber quedado atrás.

Claro que las cosas en el gigante asiático no son para mirar hacia otro lado. Tesla protagoniza la mayor retirada de vehículos en el gigante asiático… por motivos de seguridad. En concreto, retirará a partir del 25 de septiembre 2,98 millones de los modelos Model 3, Model Y, Model S y Model X, tanto fabricados en China como importados, debido a que las manijas de liberación de emergencia de las puertas pueden ser difíciles de identificar, lo que podría dificultar el escape o el rescate en caso de accidente y fallo del sistema eléctrico. Algo que intentará solucionar con etiquetas de advertencia y una actualización inalámbrica (OTA) que baje las ventanas después de un choque. Al mismo tiempo, está procediendo a la retirada inmediata de 2,74 millones de vehículos del Model 3 y del Model Y para una actualización del software inalámbrico y hacer correcciones que mejorarán la monitorización de la atención del conductor mientras se activan la dirección asistida y otras funciones de asistencia.

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Cabe recordar que el fabricante estadounidense de vehículos eléctricos ha logrado un fuerte crecimiento de ingresos y récord de entregas de vehículos en el segundo trimestre, pero su rentabilidad se ha movido a la baja: el resultado bruto de explotación ha descendido un 4%, a unos 2.868 millones de euros; y el beneficio neto ha bajado un 5%, a 976 millones. Un segundo trimestre que fue peor que el primero (en el que logró más ingresos, ventas y beneficio) y se debe a la fuerte presión que están ejerciendo las inversiones en inteligencia artificial (IA), robótica, conducción autónoma y nuevas infraestructuras productivas.

En paralelo, el gigante asiático está endureciendo su control sobre otros fabricantes de vehículos eléctricos. Por eso ha mandado a revisión vehículos de Xiaomi, Leapmotor (aliado de Stellantis), Xpeng y Geely (socio de Renault y Aramco en Horse, y de Ford en la planta de Almusafes), entre otros, por problemas relacionados principalmente con los mecanismos de apertura de emergencia de las puertas. Parece que el diseño de las manijas de las puertas ocultas o integradas en la carrocería para acceder mediante sistemas electrónicos no es tan positivo en situaciones de emergencia y están alertando a reguladores estadounidenses y chinos. De hecho, China prohibirá las manijas de ese tipo a partir de 2027... y el primero que popularizó dicho diseño fue Tesla, por lo que parece que la numerosa revisión no sólo se debe a los problemas de seguridad citados sino también a un cierto castigo y a una forma de mermar su reputación en beneficio de sus numerosas marcas locales.