John Ternus, actualmente vicepresidente senior de ingeniería de hardware, es un discreto ingeniero de 51 años que entró a trabajar en Apple hace 25, en 2001. Nada ha trascendido de su vida personal, ni siquiera si está casado y tiene hijos. Lo único que conocemos es que estudió ingeniería mecánica en la Universidad de Pensilvania, que antes de fichar por Apple trabajó en Virtual Research Systems, y que durante su etapa universitaria compitió en pruebas de natación.
Es comprensible que Ternus huya de la exposición mediática, pero no deja de ser curioso que en un mundo donde los datos de la mayoría de los habitantes están expuestos en la red, los del máximo responsable de Apple permanezcan ocultos.
Ya veremos a partir de ahora, porque, aunque su vida privada no nos interese, sí resulta pertinente conocer qué piensa sobre los principios no negociables: defensa de la vida, familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, libertad de enseñanza y bien común.
Apple es la empresa con más capitalización bursátil del mundo -más de cinco billones de dólares- y una de las más influyentes de todo el planeta. Los principios que defienden sus directivos son importantes y conviene conocerlos. Y eso es perfectamente compatible con mantener una vida privada alejada del foco mediático.
Ternus asume el cargo el martes 1 de septiembre, aunque Tim Cook permanecerá como presidente ejecutivo, para mantener las relaciones institucionales con Europa, el Gobierno de EEUU y, lo más importante, con China. Ternus, por su parte, tiene el reto de impulsar los servicios en la nube y, sobre todo, la inteligencia artificial, un campo donde Apple se ha quedado un tanto rezagada respecto a los otros gigantes estadounidenses.










