El actual contexto de crisis mundial del automóvil no está afectando de la misma forma a todos los fabricantes de vehículos ni a los productores de sus componentes (eso sí, dentro de estos últimos no todos hacen los mismos). Hasta ahora, CIE Automotive sigue registrando récords de ingresos y beneficio, mientras Gestamp los estanca, y se acaban de conocer los resultados semestrales de Antolin: menores ingresos, aunque duplica pedidos y logra beneficio... por la venta de las filiales en India que hizo en el primer trimestre.
El fabricante de componentes para el interior del automóvil, que controla la familia burgalesa que le da nombre y preside Emma Antolín Granet desde el pasado febrero, no ha tenido unos resultados como para tirar cohetes. De hecho, la plusvalía de vender sus tres filiales en India por 159 millones de euros ha contribuido, y mucho, a que obtuviera números negros.
Los ingresos han bajado un 11%, a 1.733 millones de euros, debido al contexto adverso de un sector donde la producción mundial de vehículos ligeros ha descendido un 1% en el primer semestre, las desinversiones, el efecto divisa y la menor contribución del negocio de tooling (estampación). Por regiones, Norteamérica ha aportado 633 millones (+2% en términos comparables, es decir, sin impacto de variaciones de perímetro y divisas); Asia, 217 millones (-21,5%) por la fuerte competencia en China; y Europa y el resto del mundo, 933 millones. Eso sí, ha duplicado la entrada de pedidos, que ha alcanzado 2.200 millones.
Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha pasado de 167 millones a 136 millones, y el margen ebitda se ha situado en el 7,8%. Eso sí, Antolin ha dicho que sin contabilizar los costes extraordinarios pero sí las sinergias del Plan de Transformación 2023-2026, el ebitda sería de 156 millones y el margen del 9%. Y el resultado neto ha cerrado el semestre con un beneficio neto de 56,4 millones, frente a los números rojos de 11,3 millones de hace un año, gracias a que la venta de las filiales en India permitió cerrar el primer trimestre con un beneficio de 72,5 millones, pues entre abril y junio ha registrado unas pérdidas de 16,4 millones (superiores a las de 12,7 millones que tuvo en el segundo trimestre de 2025).
El fabricante de componentes para el interior del automóvil ha cerrado junio con una liquidez de 304 millones y una deuda de 1.034 millones. También sigue avanzando en fortalecer su balance con distintas medidas: financiación con respaldo del ICO, ajuste de la huella industrial y venta de activos en India. A esto se suma el acuerdo con sus principales bancos acreedores para la reestructuración de la deuda financiera y ahora está teniendo conversaciones con los tenedores de bonos para llegar a un acuerdo.

Antolin no se libra de la crisis de su sector. Su origen se remonta a un taller mecánico en Burgos, especializado en reparaciones de vehículos y maquinaria agrícola, que regentaban el palentino Avelino Antolín López y sus hijos, Avelino y José Antolín Toledano. Más adelante, crearon nuevas compañías hasta convertirse en un fabricante de componentes para el interior del automóvil e iniciar su internacionalización . Avelino Antolín Toledano tuvo dos hijos: Ernesto y Ana Berta Antolín Arribas. Su hermano José tuvo tres: María Helena Antolín Raybaud, y Emma y José Antolín Granet. Todos los miembros de la tercera generación se sientan en el Consejo de Administración, excepto Ernesto (que el pasado febrero cedió su silla a su hijo, Ernesto Antolín Calzada) y su prima María Helena; y también, lógicamente, tiene una la CEO, Cristina Blanco.