Las bolsas cierran abril estupendas. Por ejemplo, el Kospi surcoreano, lo hace con subidas del 30%; el S&P 500 (que seguro les suena algo más) del 9%, y el Nasdaq 100, del 14%.
Aun así, y a pesar de ser un mes claramente positivo, no conviene leerlo como una señal de ausencia de riesgos. “Lo que hemos visto es una recuperación muy potente del apetito por riesgo, especialmente en Wall Street y en algunos mercados asiáticos como Corea, donde el Kospi se ha visto favorecido por tecnología, semiconductores y expectativas de mejora del ciclo global”, explica Antonio Castelo, analista de iBroker Global Markets.
Para los expertos, el caso del S&P 500 refleja muy bien la combinación de resultados empresariales resistentes, entusiasmo por la inteligencia artificial y una cierta confianza en que los bancos centrales no van a endurecer mucho más las condiciones financieras.
Si miramos a Europa, somos conscientes de que, en términos generales, lo está haciendo peor que Estados Unidos porque tiene una composición sectorial de sus principales índices menos favorable ya que depende especialmente de bancos, industria, lujo, autos y energía.
“Que el DAX suba más de un 5%, el CAC alrededor de un 2% y el IBEX cerca de un 3% es un buen comportamiento que, sin embargo, se sitúa por detrás del buen hacer de Wall Street”, apunta Castelo para añadir que Europa es más vulnerable al encarecimiento energético y al riesgo geopolítico en Oriente Medio, porque importa mucha más energía que Estados Unidos, país mucho más autónomo.
A la pregunta de si los mercados conviven felizmente con el riesgo geopolítico, los analistas responden que lo están descontando de forma selectiva. Y aquí, la diferencia es importante porque…las bolsas no ignoran ni el repunte del petróleo, ni el bloqueo del Estrecho de Ormuz, ni lo que puede suponer en ciertas cadenas de suministro. Simplemente están asumiendo, de momento, que será un shock gestionable y pasajero y no una crisis prolongada.
La gran contradicción del mercado es que las bolsas suben mientras aumentan los riesgos de estanflación. “Muchos analistas (entre los que nos incluimos)”, nos cuenta el experto de iBroker, “recogen precisamente esa preocupación: incluso con la tecnología empujando a los índices globales, cuanto más tiempo siga cerrado o tensionado Ormuz, mayor será el riesgo de recesión para regiones importadoras de energía como Europa, Reino Unido o parte de Asia”.
Entonces, la tendencia es a ¿seguir subiendo? Probablemente sí, pero con menos margen y más volatilidad. “En otras palabras: la tendencia sigue siendo alcista, pero el mercado ya no está barato ni libre de sobresaltos”.
Vix, índice del miedo, sin temor alguno
Estamos como queremos. Mercados súper animados,( especialmente Wall Streett, como hemos contado más arriba) con Ormuz como telón de fondo, las empresas con sus resultados, unas suben y otras bajan, atentos a lo que publicaron las magníficas esta semana, pendientes de los bancos centrales, del petróleo, la inflación…y todo esto sin temor alguno….porque el Vix, el índice del miedo, cotiza en 18,70, es decir, por debajo de 20…holgadamente, incluso ha caído recientemente hasta la zona de los 17, es decir, rozando el estado de calma chicha.
No obstante, escaló a máximos (31,7) el pasado 27 de marzo, el punto más álgido de incertidumbre respecto a la evolución de la guerra de Irán, y desde entonces no ha hecho más que caer. En concreto, un 40%.

Importante es conocer que el índice VIX, también conocido como indicador del miedo, muestra una estimación de la volatilidad futura, gracias a la medición de esta volatilidad en los contratos de opciones sobre el índice S&P500 en un periodo de 30 días.
Cuenta la web Business Insider que en 1998, el VIX llegó a 60 cuando los mercados financieros rusos colapsaron. Otra fecha histórica en el que el índice se disparó fue en el 2001, tras los atentados del 11 de septiembre, cuando el índice VIX superó los 58 puntos.
Mientras, en 2008, cuando estalló la crisis de las hipotecas de alto riesgo, el índice de volatilidad alcanzó los 79 puntos en octubre; y en 2020, en plena pandemia, tocó los 52 puntos.
“Una caída del Vix”, aseguran los expertos de la web fondosindexados.net, “implica subida de la Bolsa porque todo recorte de la volatilidad supone poco riesgo para los mercados. Un Vix por debajo del nivel 20 apacigua los ánimos y los temores, siendo favorable para la renta variable”.
Berkshire Hathaway. Junta anual sin Warren Buffett al frente, por primera vez en 60 años
Nueva era de Berkshire Hathaway… sin Warren. Junta anual histórica, la de hoy 2 de mayo, porque, sobre el escenario de Omaha, no estará Buffett, al menos como absoluto protagonista, por primera vez en 60 años.
Las miradas, y la atención, se centrarán en Greg Abel, su sucesor al frente del conglomerado.
De momento, desde que Buffett anunció su jubilación en la junta general de accionistas del 2 de mayo de 2025, los títulos de Berkshire han caído cerca de un 11%, mientras que el S&P 500, por ejemplo, ha subido un 28% en el mismo periodo, 40 puntos a favor del indicador neoyorkino.
En lo que llevamos de año Berkshire se deja un 4% y el S&P 500 ha subido alrededor de un 4%.
Aun así, los expertos que siguen su cotización aconsejan mantenerse en el valor incluso, Bloomberg estima precio superior a los 523 dólares. Actualmente cotiza en los 475.
Vamos a retroceder en el tiempo 12 meses. Nos situamos en el 3 de mayo de 2025, reunión anual con analistas y en la que, en los últimos minutos (tal y como contamos aquí en Hispanidad), cuando ya los asistentes se estaban marchando, tras cinco horas de conferencia, que se dice pronto, Warren Buffett llama de nuevo su atención: “Tengo que contaros algo más. “The time has arrived”. “El momento ha llegado y me voy a retirar”.
Con un total control de la puesta en escena, así fue el punto y final de la Junta anual de accionistas de este 2025, celebrada en Omaha (Nebraska) el pasado 3 de mayo, que cada año levanta una gran expectación y que ha sido la última para Buffett, al menos como CEO de la compañía.
Principales mensajes de despedida: “Yo estaré disponible para lo que necesiten. No voy a vender ninguna de mis acciones. A partir de ahora, todas las decisiones las tomará Greg, y el será el máximo responsable”.

Dice la CNBC, que, por cierto, tiene la exclusiva de la transmisión del acto, que Abel sigue hablando con Warren Buffett casi todos los días.
“Él está en la oficina todos los días, así que hablamos a diario. Si estoy en Omaha, siempre estamos en contacto”, dijo Abel en el programa “Squawk Box” de CNBC
Sobre inversiones, Abel afirmó a la cadena estadounidense que es improbable que Berkshire invierta en criptomonedas, siguiendo el criterio que Buffett ha mantenido durante mucho tiempo respecto a esta clase de activos. “No creo que veamos criptomonedas… Simplemente no lo veo”.
Sin embargo, dejó la puerta abierta a las inversiones vinculadas a la tecnología












