Hasta ahora, el 5% del BBVA en Telefónica era una participación meramente financiera, incluso cuando el banco tenía un representante en el Consejo de Administración que era, además, vicepresidente de la operadora. Ahora, miren por dónde, y tras la salida de José María Abril, el pasado 23 de febrero -no fue renovado-, la participación ha pasado a ser calificada, por el consejero delegado del BBVA, de “histórica”.

No sólo eso, el CEO del banco aseguró este jueves que la relación con la teleco es “magnífica”. “Tenemos una participación del 5% pero, además, es que tenemos muchos proyectos en los que colaboramos”, enfatizó. ¿Qué ha sucedido? Que Carlos Torres continúa ‘prisionero’ del Gobierno Sánchez, es decir, hará lo que diga Moncloa, en Telefónica. Y la orden, de momento, es que ni se le ocurra vender ese 5%.

Por cierto, el Canal 24Horas de RTVE conectó con la presentación de los resultados justo cuando Genç explicaba la contribución del banco a la sociedad. Pura casualidad.

En cuanto a los resultados del primer trimestre, el BBVA ganó un 10,8% más, hasta los 2.989 millones de euros, de los que el 44% (1.453 millones) los aportó México, seguido de España (1.095 millones, el 33%), Turquía (263 millones, el 8%), América del Sur (249 millones, el 8%) y el resto de negocios, incluidos los bancos digitales en Alemania e Italia (236 millones, el 7% del total). En otras palabras, si México estornuda el BBVA enferma.

En cualquier caso, el banco azul cerró el trimestre con una rentabilidad (ROE) del 20,7% y una eficiencia del 38%, que está muy bien.

Para terminar, el banco redujo su plantilla en España en 750 empleados, durante los primeros tres meses del año, de los que 230 eran del centro corporativo. Salidas habituales en el sector, según la entidad, y ninguna de ellas relacionada con la inteligencia artificial. Habrá que ver qué ocurre cuando se haya implantado.