Amazon continúa aumentando su cuasimonopolio, sin rival fuerte a la vista. En el primer semestre, ha incrementado sus ingresos y ha ganado un 163% más que hace un año, gracias al fuerte avance en su negocio de computación en la nube -Amazon Web Services (AWS)- y en los de Inteligencia Artificial (IA) y chips.
El gigante estadounidense de comercio electrónico tiene como presidente ejecutivo a su fundador, el progre Jeff Bezos, y como CEO, más a cargo de la gestión del día a día, al progre Andy Jassy. Y por ahora, les va muy bien con su estrategia, a costa de seguir destruyendo proveedores y comercios, tanto pequeños como grandes.
Sus ingresos han crecido un 18%, hasta 331.475 millones de euros, en el primer semestre. Jassy ha destacado el fuerte rendimiento de AWS, que creció un 36,7% en el segundo trimestre; y el de los negocios de IA y chips, los cuales han superando una proyección de ingresos anuales de más de 21.759 millones. Además, el negocio de publicidad ha ingresado unos 17.240,76 millones entre abril y junio, un 26% más que hace un año, por que Amazon es otro ladrón de anuncios a la prensa, como Google y Meta (matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram). Eso sí, su mayor fuente de ingresos aún se encuentra en las ventas del comercio electrónico en Norteamérica.
Por su parte, el beneficio neto de Amazon se ha disparado un 163%, hasta 80.588 millones.
Unos resultados que han superado las expectativas de los analistas y conviene recordar que a pesar más ingresos y beneficio, no ha escatimado en despidos, por ahora, en oficinas y plantilla corporativa. A principios del pasado febrero, anunció 14.000 nuevos, que se sumaron a los 16.000 anunciados anteriormente; en total, 30.000 en poco más de cuatro meses... al tiempo que se había lanzado a ‘contratar’ robots (ya tiene 1 millón) para evitar más de 600.000 contrataciones en sus almacenes de EEUU… y ahorrar en costes al automatizar el 75% de las operaciones.













