Qatar ha prohibido la película Onward (significa adelante, aunque en Hispanoamérica se ha estrenado como Unidos), la primera del estudio Pixar (que Disney posee desde 2006) con un personaje homosexual, aunque no protagonista. Pero es un comienzo. Una prohibición que llama bastante la atención, porque es accionista de Disney: el jeque catarí, Tamim bin Hamad Al Zani, tiene inversiones en múltiples multinacionales y la factoría de Mickey Mouse está entre ellas.

Si bien no es el único país de Oriente Medio que ha prohibido Onward (también lo han hecho Kuwait, Arabia Saudí y Omán), no resulta coherente, porque Qatar se lucra de los contenidos progres de Disney. Como bien saben, en estos se puede ver una apuesta por la ideología de género (feminismo y homosexualismo) y por el ateísmo (Dios no existe en la factoría de Mickey Mouse, donde gusta mucho más el panteísmo). 

Y es que en el gigante del entretenimiento no se esperan sorpresas tras el cambio de CEO (Bob Chapek ha relevado a Bob Iger), sino continuidad: sacará más tajada del primer personaje homosexual de Disney, con una serie sobre Le Fou y Gastón, dos de los personajes de La Bella y la Bestia, que estará disponible en su nueva plataforma de streaming (Disney+): esta última llegará a España el próximo 24 de marzo, tirando los precios y con Movistar (Telefónica) como aliado.