Los enfrentamientos se han recrudecido en Yemen o Siria, provocando nuevos conflictos

 

Los cristianos, los más afectados tras la 'primavera egipcia'. Más de 20 muertos en la frontera entre Israel y Siria.

La primavera democrática que se presagiaba en el norte de África y que se ha extendido a algunos países del Oriente Medio, continúa, pero como ocurre con los manifestantes del 15-M, sus pretensiones se van oscureciendo.

En Yemen y Siria los enfrentamientos continúan. Mientras en el primer país, las heridas que sufrió el presidente Saleh en un ataque contra el palacio presidencial provocaron su marcha del país y se hablaba de un posible final del conflicto, la cosa no parece tan clara, pues Saleh ha anunciado que pretende regresar al país cuando se recupere. También Siria continúa con los conflictos internos, con la diferencia de que el presidente Bachar Al Asad parece que quiere despistar a la mirada internacional, provocando un conflicto con Israel. En las últimas horas, más de 20 sirios han muerto bajo fuego israelí después de intentar cruzar la frontera entre ambos países al intentar conmemorar la Naksa, la derrota de los ejércitos árabes en 1967 ante Israel.

Uno de los éxitos de la revolución democrática había sido Egipto al lograr la marcha de Hosni Mubarak, pero parece que ese cambio de aires democráticos no ha sido tal, al menos para todos -hay que recordar que la Alemania del Este se llamaba República Democrática-. Los cristianos coptos del país de los faraones son quienes más están padeciendo el cambio sufrido en el país. Cada viernes sufren nuevos ataques en sus propiedades, viviendas e iglesias por parte de grupos de musulmanes, mientras la policía no hace nada para impedirlas -quizás por un mal concepto de democracia de expresar libremente lo que se siente, aunque sea con violencia. A este paso, no se sabe si la corriente liberadora es tal o si simplemente una excusa más para perseguir a los cristianos.

Andrés Velázquez

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