La comunidad internacional permanece en silencio-Al menos hay ya cuatro víctimas mortales y decenas de heridos este fin de semana.
La secta islamista Boko Haram ha reivindicado los ataques contra dos iglesias cristianas en Nigeria que han dejado al menos cuatro víctimas mortales y decenas de heridos. Por un lado, tres hombres armados efectuaron disparos en una iglesia en la ciudad de Biu, en el condado de Borno, al noroeste del país, que dejó un muerto y varios heridos. Por otro lado, un terrorista suicida ha hecho explosionar un cinturón que llevaba en el cuerpo en otra iglesia de la ciudad de Jos, capital del estado de Plateau, con al menos tres muertos y 41 heridos.

Nigeria es el país más poblado de África, con más de 150 millones de habitantes, de los que alrededor del 50% son musulmanes, la mayoría de los cuales residen en la mitad norte, y el otro 50% son cristianos, asentados en la mitad sur.

Boko Haram, cuyo nombre significa "la educación no islámica es pecado", pretende imponer la ley islámica en Nigeria y quiere la creación de un Estado islámico en la zona norte del país. Desde el inicio de su campaña violenta en 2009, ha asesinado a más de 1.200 personas, la mayoría en ataques perpetrados en el norte de Nigeria contra la población civil y las fuerzas de seguridad. Y muchos de ellos cristianos.

Y mientras esto ocurra, lo seguiremos denunciando. Porque, además, se echan en falta más palabras de condena en el concierto internacional e incluso nacional. Está muy bien denunciar las atrocidades de las dictaduras, pero es que los fanáticos islamistas también perpetran matanzas y genocidios...

Aunque, justo es reconocerlo, alguna vez también se han producido esas condenas, como por parte de la ONU o de EEUU. Pero hace falta más. Porque nos jugamos la libertad y los derechos humanos, no sólo de los cristianos, sino de todo el mundo.

José Ángel Gutiérrez
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