La cifra de pérdidas se podría llegar a multiplicar por cuatro, ya que Sacyr o Caixabank cuentan también con amplios grupos de accionistas minoritariosAnte la reciente expropiación de un 51% de YPF a Repsol por parte del gobierno argentino, se hace interesante saber qué perdidas pueden sufrir los pequeños accionistas españoles de Repsol, en los cuales doña Cristina Fernández -presidenta argentina- no ha reparado en ningún momento: y son nada menos que 500.000.

Pues bien, ese cálculo lo ha realizado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y el resultado es el siguiente: a los pequeños accionistas de Repsol, la expropiación les va a costar en total de 1.300 millones de euros por las caídas bursátiles experimentadas por la acción desde el anuncio, unos diez euros por título. Además, el 10,8% es la parte del capital de Repsol distribuida entre minoritarios, es decir, unos 132 millones de acciones.

Como explica la OCU en su nota, "muchas familias españolas han visto volatilizarse parte de sus ahorros". Y, ante esta situación, la organización ha iniciado una campaña en varios frentes para defender los derechos de los pequeños accionistas, aunque es consciente "de la dificultad de revertir por la vía legal una decisión como la del gobierno argentino, tan arbitraria y contraria a los ordenamientos jurídicos de los países desarrollados".

Pero hay más: "lo más grave", dice la OCU, es que "de forma indirecta la pérdida de los hogares españoles podría llegar a multiplicar por cuatro esta cifra", ya que, salvo la parte de Repsol en poder de Pemex y otros grupos extranjeros, la gran mayoría de accionistas de la compañía son empresas como Sacyr o Caixabank que, a su vez, cuentan con amplios grupos de accionistas minoritarios.

Recientemente, en un artículo en Cinco Días, los analistas de Renta 4 señalaban que el precio teórico de Repsol valorando YPF a cero -escenario extremo- se situaría entre 19 y 19,5 euros por acción. Los expertos recomiendan calma a la espera de que se concreten los términos de la expropiación. La mayoría de ellos considera que a corto plazo la cotización seguirá altamente inestable, pero advierten que el momento actual es, previsiblemente, uno de los peores para salir huyendo del valor.

Cuando se escriben estas líneas, la acción de Repsol cuesta 14,535 euros y cae un -0,13%. Habrá que esperar, como dicen los analistas...

José Ángel Gutiérrez

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