Me preocupa que los políticos influyan en los jueces pero aún más que los jueces se metan a políticos. Es exactamente lo que hace este vídeo panfletario de la Asociación Jueces para la Democracia. Hasta sale Benedicto XVI junto al ministro Gallardón (¡Pobre Ratzinger!) como muestra de que los recortes en Sanidad, por ejemplo, tienen su origen en este Gobierno de curas. El portavoz de JpD, el apuesto Joaquim Bosch, tiene su papel estelar, naturalmente.

La TV es espectáculo y el espectáculo siempre es mentira, siempre ficción. Puede ser ficción noble o mentira vulgar, pero siempre es espectáculo. El vídeo de Jueces para la Democracia, los más progres de la judicatura, es un panfleto progre, tipo 15-M.

A mí no me preocupa mucho porque la propaganda progre viene de atrás y nos inunda, estoy acostumbrado. Ahora bien, tiemblo ante la perspectiva de que me juzgue un miembro de tan progre colectivo. Sólo de pensarlo me tiemblan las canillas. Si esa es la ecuanimidad que se gastan cuando se meten en política, no quiero ni pensar en lo que harán cuando jueguen en casa, con la toga puesta y con todo el poder bajo su maza.

Recuerden que el relativismo ha decretado que la única verdad absoluta (si es verdad es absoluta y si no es absoluta no es verdad) es la que figura en las leyes. El BOE ha sustituido al catecismo. Ahora bien, la ley es mucho más subjetiva que la moral y los jueces se encargan de objetivarla y concretarla... entre otras cosas porque lo del relativismo (nada es verdad ni nada es mentira todo depende del color del cristal con que se mira) queda muy bonito, pero ni las personas ni las sociedades pueden vivir en ese universo acuoso donde la verdad es opinable, donde nada es seguro, el bien y el mal no existen y hasta la belleza es el gusto de cada cual. Y entonces hay que recurrir a la única verdad objetiva: los jueces. Por ejemplo, los jueces que han pergeñado esa mamarrachada. Los vídeos del PSOE y del PP, por citar ejemplos de nivel intelectual ramplón, son mucho más profundos.

En resumen, que los diez mandamientos han sido cambiados por las condenas judiciales. Le hemos quitado toda autoridad a los curas y se las hemos dado a los jueces. Y, encima, nos salen jueces Youtube, cuyos principios filmados no soportarían el análisis de un estudiante de primero de la ESO: ¡Que Dios nos pille confesados!

Eulogio López

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