• Ha logrado los 12 votos requeridos por ley para su elección de los 20 posibles.
  • Es miembro y fundador de la muy 'independiente' y 'progresista' Asociación Jueces para la Democracia.
  • Afronta la Presidencia "con ilusión y algo de miedo".
  • Moliner no cree que el Gobierno esté desmantelando el Poder Judicial, como se ha dicho desde algunas asociaciones de jueces.
Este martes hay noticia en el poder judicial, como saben uno de los -en teoría- tres poderes independientes del Estado. Ya hay sustituto para el linchado por la progresía Carlos Dívar, como presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial: será Gonzalo Moliner (en la imagen), el actual presidente de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo.

Moliner ha logrado los 12 votos requeridos por la ley para su elección. Cinco vocales votaron en contra de su nombramiento y otros tres se abstuvieron (hay 20 vocales).

Da la casualidad de que Moliner forma parte -como fundador, además- de la asociación Jueces para la Democracia. Una asociación tan independiente que casi siempre se posiciona a favor de las medidas tomadas por los gobiernos socialistas. Razón por la cual se la considera 'progresista'.

Por ejemplo, y según publicó Hazteoír en su día, Moliner fue uno de los siete jueces que emitieron un voto particular -firmado por los siete- oponiéndose a la ilegalización de Sortu. Mientras el Supremo consideró que "Sortu es un engaño diseñado y ejecutado por ETA-Batasuna, y ETA dicta las instrucciones de lo que se debe o no se debe hacer a Batasuna", los siete magistrados discrepantes opinaban que la prueba presentada no da "certeza objetiva de la vinculación de Sortu con ETA", por lo que en opinión de estos magistrados "se les debe prestar la presunción de legalidad y dejar hacer política".

Con estos precedentes, echémonos a temblar. Y es que la justicia es otro de esos poderes del Estado que deben ser reformados, para lograr una independencia real y no nominal, como hasta ahora. Porque los ciudadanos no nos creemos esa supuesta independencia. Y ejemplos hay muchos.

Por su parte, Gonzalo Moliner ha asegurado que afronta esta nueva etapa con ilusión, pero también con algo de miedo ante la complejidad del cargo. También ha señalado que no cree que se esté desmantelando el Poder Judicial, como se ha dicho desde algunas asociaciones de jueces: "No creo que el Gobierno tenga esa intención". Con estas palabras del presidente de uno de los tres poderes del Estado, nos quedamos mucho más tranquilos.

Andrés Velázquez
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