Las ambiciones personales y el recelo mutuo, impiden la operación. Todo indica que la viabilidad de Bankia en solitario de dudosa

 

Al final, tendrá que ser Rajoy quien decida si Bankia se fusiona con BBVA, con Santander o con Caixa. La fusión entre las dos cajas de ahorros también encuentra problemas: demasiado mercado en España y casi ninguno en el exterior.

Cuando el Gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), todavía dirigía el sistema bancario español -ahora ya sólo confía en salvar los trastos- pergeñó tres fusiones bancarias: Santander-Sabadell, Caixa-Popular y BBVA-Bankia.Luego la crisis bancaria se volvió real, entre otras cosas por su empeño en convertir a las cajas de ahorros en bancos y por su dilación en exigir la actualización de balances, se olvidaron de esas fusiones para centrarse en el salvamento de cajas de ahorros, que nos va a salir a todos los contribuyentes españoles a precio de oro.

De todos esos procesos, sólo los presidentes de Caixa y Popular han hablado de ello directamente sin que por ahora se vislumbre ninguna opción. A Caixa también le han aconsejado que piense en Bankia, entidad a la que en el Banco de España tienen dudas de que pueda superar su bache de liquidez, especialmente tras el estallido del Banco de Valencia. Pero la fusión más negociada ha sido la del BBVA y Bankia. Cuando el presidente del primero, Francisco González pensaba que podía convertirse en el vicepresidente de Mariano Rajoy, no hubo problemas. También podía ser Rato el vicepresidente, con lo que tampoco habría problema. Pero como parece que ninguno de los dos se ha puesto de acuerdo con Mariano Rajoy, resulta que ambos anhelan la presidencia del banco fusionado. Y ninguno de los dos quiere ceder. De hecho FG, que dirige ahora mismo el banco más solvente del país, se niega a hablar ni tan siquiera de co-presidencias, que no en vano es cinco años mayor que Rato. De hecho, entre ambos banqueros ya no hay ni diálogo.

Ahora bien, la progresiva caída de la solvencia bancaria española, cada día con más morosidad, puede provocar una fusión forzada. Mariano Rajoy ya ha dicho que prefiere las fusiones a la creación de un banco tóxico, por tanto, a lo mejor BBVA y Bankia tienen que fusionarse, sí o sí.

En el matrimonio entre Caixa y Bankia también es posible pero hay un problema. Ambas son entidades centradas en España: y muy redundantes. Además, ¿Dónde estaría la sede, en Madrid o en Barcelona?

Miriam Prat

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