La medida afectará también al sector privado: planes y fondos de pensiones, mutualidades, seguros individuales…

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, ha anunciado este miércoles que más de cuatro millones de trabajadores, los mayores de 50 años, recibirán por correo ordinario y de forma anual información sobre sus expectativas futuras de pensión.

Se pretende, mediante estos envíos, que los futuros jubilados conozcan, de forma "clara y comprensible" sus derechos de jubilación, ha manifestado durante la clausura de las jornadas "El derecho a la información sobre pensiones de jubilación", celebrado en Pozuelo de Alarcón".

Aunque en principio será este colectivo el que reciba la información, "el compromiso es ir reduciendo progresivamente ese límite de edad hasta situarlo en toda persona que acredite al menos cinco años de cotizaciones y/o aportaciones a Seguros o Planes de Pensiones". Evidentemente "la información se construirá sobre la hipótesis de que el interesado continuará cotizando o realizando aportaciones de una forma similar hasta la fecha de la jubilación ordinaria de cada momento". 

La información se "se remitirá a efectos meramente informativos, sin que origine derechos ni expectativas de derechos a favor del trabajador o de terceros".

El sector privado también deberá informar con la misma periodicidad y en términos comparables y homogéneos a los utilizados por la Seguridad Social. Ello afecta a todos los  instrumentos de carácter complementario o alternativo que contemplen compromisos de jubilaciones, tales como Mutualidades de Previsión Social, Mutualidades alternativas, Planes de Previsión Social Empresariales, Planes de Previsión Asegurados, Planes y Fondos de Pensiones y Seguros individuales y colectivos de instrumentación de compromisos por pensiones de las empresas.

Las nóminas también se verán afectadas por nuevas normas.  En estos momentos ya se está elaborando la normativa que regulará el derecho a la información de los trabajadores. Y se abre la posiblidad de que se incorporen otro tipo de informaciones complementarias, como, por ejemplo, el reparto de las obligaciones de cotización entre el trabajador y el empresario y el uso que se da a las cotizaciones.

Hasta ahora se podía acceder a la información sobre las expectativas de pensión en la página de la Seguridad Social, donde está expuesta toda la casuística, muy compleja, y explicada de forma algo obtusa y nada tranquilizadora para todos aquellos que, precisamente, han cumplido cincuenta años.

De hecho, son muchos los detractores de Rajoy que sostienen que la única forma de garantizar el manido sostenimiento del sistema de pensiones es mantener el elevado índice de desempleo entre los mayores de cuarenta y cinco años. Si no hay que pagar o hay que pagar menos, las cuentas cuadrarán.

Mariano Tomás
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