En vísperas de San José, Madrina reconoce el papel del padre como protector de la familia y garante del futuro de la sociedad. La Fundación alerta de que, actualmente, más de 362.700 hombres encabezan hoy en España un hogar monoparental. Es decir, que son los encargados de sacar adelante a sus hijos ellos solos. Estos padres comienzan a enfrentarse a dificultades de conciliación muy similares a las que históricamente han condicionado la vida laboral de muchas mujeres. 

La entidad recuerda que la figura paterna no solo representa un apoyo afectivo y educativo esencial, sino también un factor determinante de estabilidad social y familiar, especialmente en la crianza de los niños.

En un contexto social marcado por cambios profundos en las estructuras familiares, la entidad considera necesario reconocer el papel del hombre como padre responsable, comprometido y corresponsable en la crianza.

La protección de la maternidad y de la infancia no puede ignorar el papel del padre. Cuando un hombre se entrega a la crianza de su hija, está defendiendo la familia con la misma valentía con la que tantas madres han sostenido hogares durante décadas

Madrina subraya que la presencia activa del padre fortalece el equilibrio familiar y contribuye a que la maternidad sea vivida con mayor seguridad, apoyo y dignidad. “Cuando un padre acompaña, protege y sostiene a la madre, la familia se convierte en un espacio de seguridad, modelo, amor y crecimiento para los hijos”, señala la institución.

La Fundación también advierte, sin embargo, de una realidad emergente que ha comenzado a constatar en los últimos dos años: el crecimiento de padres solteros que crían en solitario a sus hijos tras el abandono o ruptura con su pareja. La organización, que tradicionalmente ha acompañado a madres en situación de vulnerabilidad, empieza a detectar cada vez más casos de hombres que se encuentran en una situación similar de dificultad social y laboral.

Se trata, en muchos casos, de hombres con alta cualificación, formación universitaria, dominio de idiomas y una trayectoria profesional previamente estable, que, tras la ruptura de la pareja, asumen en solitario la responsabilidad principal del cuidado de sus hijos. Con frecuencia son padres de una hija menor, a la que tratan de sacar adelante.

Sin embargo, esta realidad también revela una vulnerabilidad poco visible. Estos padres comienzan a enfrentarse a dificultades de conciliación muy similares a las que históricamente han condicionado la vida laboral de muchas mujeres. Por ello, Madrina advierte de la emergencia de una nueva y silenciosa forma de vulnerabilidad laboral que comienza a afectar a padres solteros, obligados a situar el cuidado de sus hijos en el centro de su vida, incluso a costa de su desarrollo profesional. Muchos de ellos se ven forzados a rechazar empleos, cancelar proyectos o renunciar a oportunidades que exigen disponibilidad total, al no poder compatibilizar horarios con las necesidades cotidianas de la crianza.

padre

La conciliación, que durante décadas ha sido un desafío fundamental para la mujer, se presenta ahora también como un obstáculo decisivo para estos hombres, que deben reorganizar su vida en torno a los ritmos de sus hijos.

La Fundación Madrina considera que las políticas sociales deben reconocer también las nuevas realidades familiares y prestar atención a los padres que asumen en solitario la crianza.

La protección de la maternidad y de la infancia no puede ignorar el papel del padre. Cuando un hombre se entrega a la crianza de su hija, está defendiendo la familia con la misma valentía con la que tantas madres han sostenido hogares durante décadas”.

En el Día del Padre, Fundación Madrina quiere rendir homenaje a todos aquellos hombres que ejercen su paternidad con responsabilidad, ternura y compromiso, recordando que una sociedad que cuida a sus padres y a sus madres está construyendo un futuro más humano y más justo para sus hijos.