Un inmigrante de origen colombiano ha sido condenado a ocho años de prisión por agredir sexualmente a la sobrina de su pareja en la vivienda que compartían en Totana, Murcia.

Durante la agresión, la víctima consiguió arrebatarle uno de los cuchillos y se lo clavó en el muslo derecho para defenderse. La herida no detuvo al atacante, que le había rasgado la ropa y continuó amenazándola de muerte. A punta de cuchillo, la condujo a una habitación y la violó. Posteriormente volvió a agredirla sexualmente en el baño.

La mujer logró finalmente contactar con su padrastro, quien, junto a su madre y su tía, pareja del agresor, acudieron al domicilio para auxiliarla. El hombre, que reconoció los hechos, fue detenido, permanece privado de libertad desde entonces y ha sido condenado a ocho años de prisión.

Según La Gaceta, la resolución establece que las consecuencias psicológicas del ataque requirieron noventa días de curación, treinta de perjuicio moderado y sesenta de perjuicio básico. También reconoce una secuela por estrés postraumático valorada en dos puntos.