
Una mujer denunció a ex novio por malostratos, asegurando, además, que la obligaba a mantener relaciones sexuales. Con ello, según relata el Periódico de España, consiguió una orden de alejamiento y se quedó de okupa en una casa propiedad de la familia del hombre. Allí consiguió el set perfecto para grabar vídeos eróticos para OnlyFans.
A finales de 2024 la mujer denunció a su pareja, relatando episodios de violencia y fue valorada como de "riesgo medio" en el sistema de protección Viogen. El hombre no podía acercarse a menos de 500 metros, y ella se quedó de okupa en la casa de los padres de él, mientras la justicia y la policía investigaban el caso. Según la abogada del hombre, la mujer usó la casa para grabar vídeos eroticos y sacar rendimiento económico: "se ha visto privado de su casa para que sea un plató para grabar escenas pornográficas". Lo que para la defensa ve como "trivalización" un asunto como la violencia de género.
Por ejemplo, en uno de esos vídeos, la mujer, que se hace llamar ""okupafinca", saliendo disfrazada de granjera con poca ropa, lleva una cesta llena de botellas de leche y pregunta: "¿quieres saber lo que hace la lechera cuando llega de ordeñar a sus vaquitas?"", según detalla el medio.
Ahora dos juezas no la han creído, una ha archivado su denuncia por malos tratos y otra le ha ordenado el desalojo de la casa. La titular del número 1 de Violencia de Género en Alcobendas,(Madrid) decretó su archivo el pasado 8 de abril. En este caso, la jueza ve "un posible ánimo espurio en la denuncia", ya que días antes su expareja le había comunicado que tenía que irse de la finca. "No hay elementos objetivos que corroboren la versión de la denunciante", mientras que "hay algunos hechos que exculpan al denunciado".
Y atención, porque ella insiste en que es la víctim y ha anunciado que va a recurrir: "El hecho de que se haya archivado no quiere decir que mi denuncia sea mentira. No me extraña que muchas mujeres no quieran denunciar. Es un proceso muy difícil".
A esta derrota, le suma una segunda: otra jueza de Alcobendas la ha condenado por un delito leve de usurpación, ordenando el desalojo de la casa. "Soy la primera que quiere marcharse lo antes posible", explica la mujer, "pero tengo una hija de 12 años" que está escolarizada en un colegio cercano. Pero claro, la casa no es propiedad suya.









