Decíamos ayer, que el paripé Maricarmen continúa y se acentúa. A Sánchez, desde luego, lo que menos le preocupa es la falta de viviendas, lo que más, disimular su fracaso, a lo mejor el mayor fracaso de ocho años de Sanchismo, con la vivienda, en un país como España, donde sus habitantes han pasado de aspirar a piso en propiedad a conformarse con un piso en alquiler y ahora, tercer escalón de decadencia, aspiran a una habitación con derecho a cocina, donde viven en comuna, conviviendo con media docena de extraños. Lo ideal para formar una familia.
Con un poco de suerte el viernes sólo se aprobará la continuidad de la agonía del Sanchismo pero, ojo, se habrá dado más alas a la okupación, al fraude, a la impunidad y a la vagancia.
Okupación en forma de atentado a la propiedad privada. El segundo decreto, principal reivindicación de los perroflautas de la Puerta del Sol, nos habla de fraude, en forma de liderazgos horteras, como el de Valeria Racú (R-A-C-U) y Alicia del Río 'Pelopincho' y el mayor de todos los fraudes: la caradura de Maricarmen, a la que la pyme-buitre se ve obligada a readmitiren una casa que no es suya ni nunca lo fue. Con todos mis respetos, Maricarmen es un bluf.
Los dos decretos de La Moncloa, que la última hora de ayer aún no estaban terminados, alientan la impunidad, con el hortera de Paquito Martín, delgado del gobierno en Madrid, asegurando que no tocará a los perroflautas que bloquean, chulescos, la Puerta del Sol... ¡en defensa del derecho de reunión! y, al parecer, derecho de cohabitación en la via pública. Es lo que se llama una solución habitacional.
Yo creo que deberían dejarles acampar en el kilómetro cero, a perpetuidad.
Los decretos incitan a la vagancia. Validan a una nueva generación que ya se ha olvidado de luchar desde la adolescencia por una vivienda en propiedad, símbolo de un hogar, de una familia.
Sendos decretos Maricarmen, redactado, uno para ser probado -ya veremos-, el otro para ser rechazado y no aplicarse jamás, reflejan el sinsentido de todo este fraude. El decreto de renovación automática de contratos de alquileres, resulta inconstitucional y, antes que eso, injusto y hasta estúpido. ¿Cómo se puede obligar a un propietario a renovar eternamente a su inquilino? Ya se le obliga bastante en la actualidad, con contrato a muchos años vista, pero, al menos, la pena vence en algún momento.
Hablemos claro: aquí la única que gana es Maricarmen, que ha generado un bluf de grandes proporciones. La Puerta del Sol cada día huele peor, cuando se inicia el quinto día de acampada pero allí está todo el mundo, desde Ana Belén a Pedro Almodóvar, ambos muy ocupados en conseguir una solución habitacional para sus personitas.
El único que falta es Pablo Iglesias. Éste sí que, desde la Puerta del Sol consiguió su solución habitacional... por todo lo alto.
Maricarmen es un bluf, el fenómeno Maricarmen es una gran bluf.