El pasado lunes 25 de mayo, León XIV pronunció un discurso a los miembros del 'intergrupo sobre demografía' del Parlamento Europeo

En ese discurso, denunció que "en las últimas décadas podemos observar el rechazo de la inspiración cristiana de los padres fundadores de las instituciones de la Unión Europea" y ese rechazo "ha llevado a una época de drástica esterilidad" porque "a demasiados se les ha privado del derecho a nacer". 

A renglón seguido, volvió a denunciar el aborto, con estas palabras: "En consecuencia, no es raro que nos encontremos ante afirmaciones contradictorias de presuntas políticas a favor de las familias, que al mismo tiempo promueven la discriminación contra la maternidad, exaltan el aborto como un derecho y socavan los cimientos mismos del deseo de formar una familia".  

El Papa también destacó el papel fundamental de la familia natural, la formada entre hombre y mujer: "Como nos recordó san Juan Pablo II, la familia es «la primera e insustituible escuela de socialidad» (Familiaris consortio, n. 43) y se fundamenta en el matrimonio entre un hombre y una mujer, una realidad que une la dimensión personal y la pública". Y añadió: "Solo respetando y promoviendo esta centralidad de la familia y aplicando el principio de subsidiariedad es posible evitar los dos extremos de la intervención estatal excesiva y del individualismo". 

Cabe recordar recordar que, bajo el Pontficado de León XIV, la Santa Sede habló con los obispos alemanes y les dejó claro que "no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de las parejas homosexuales”. 

Lo dijo el Santo Padre en el vuelo de regreso de su viaje pastoral a Africa, del 13 al 23 de abril, pasado, con estas palabras: "Es muy importante comprender que la unidad o la división de la Iglesia no debería girar en torno a cuestiones sexuales. Tendemos a pensar que cuando la Iglesia habla de moral, el único tema moral es el sexual. En realidad, creo que hay cuestiones mucho más amplias e importantes, como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres, la libertad religiosa, que deberían tener prioridad sobre esa cuestión concreta. La Santa Sede ya ha hablado con los obispos alemanes. La Santa Sede ha dejado claro que no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de las parejas -en este caso, parejas homosexuales, como usted ha preguntado- o de parejas en situaciones irregulares, más allá de lo que el Papa Francisco ha permitido específicamente al decir que todas las personas reciban la bendición. Cuando un sacerdote imparte la bendición al final de la misa, cuando el Papa imparte la bendición al final de una gran celebración como la que hemos tenido hoy, hay bendiciones para todas las personas. La famosa expresión de Francisco «todos, todos, todos» expresa la convicción de la Iglesia de que todos son acogidos, todos están invitados, todos están invitados a seguir a Jesús y todos están invitados a buscar la conversión en su propia vida. Ir más allá de esto hoy, creo que puede causar más desunión que unidad, y que deberíamos tratar de construir nuestra unidad sobre Jesucristo y sobre lo que Jesucristo enseña. Esta es mi respuesta a la pregunta". 

De tal manera que el Pontífice reafirma una vez más la doctrina católica sobre la familia natural, formada entre hombre y mujer --es decir, no al matrimonio homosexual-- y sobre las bendiciones a  las parejas del mismo sexo.