El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se hizo papista desde el día en que Donald Trump y León XIV discutieron por la guerra de Irán. A bodas me convidan, pensó Pedro, quien se ha empeñado en adular a Su Santidad y en no poner pega alguna, antes al contrario, para que su Santidad se marche muy contento de España. De este forma podrá convertirse en el líder anti-Trump del mundo mundial. No le gusta Prevost pero odia a Trump.
Y así, don Pedro no dudó en visitar a don Roberto en la sede de la nunciatura vaticana en Madrid. No consiguió que León XIV fuera a Moncloa como tampoco cuenta con muchos votos en el Colegio cardenalicio para ser el próximo Papa, pero Madrid bien vale una misa.
Sánchez apareció en la nunciatura entre un montón de gente que le dijo de todos menos bonito: sumisión, vete ya, traidor, etc, y alguna cuestión mayor que no reproduzco porque he sido educado en colegio de pago.
🔴 Pedro Sánchez es recibido entre gritos de "¡dimisión!" y "¡traidor!" a su llegada a la Nunciatura en misión diplomática de la Santa Sede ante un país. pic.twitter.com/wreqdJbxZD
— Bipartidismo Stream (@Bipartidismo_) June 8, 2026
Da igual, de inmediato, desde Moncloa, y desde el mayor vocero (he dicho vocero, no bocazas) del Gobierno, don Félix Bolaños, se ha resaltado la coincidencia de ambos líderes globales en migración,
No es cierto, porque el Papa, apenas una hora después de ver a Sánchez, desde el Congreso, recordó sus lecciones en África, durante su reciente viaje por el continente negro: que afrontar la migración no consiste en repartir cupo de regularización sino en acoger al inmigrante, al tiempo que reconocía que todo Estado tiene derecho a regular la inmigración y que lo que debe hacer Occidente -y esto es lo más importante de todo- consiste en ayudar a los pobres en su propios países de origen.
El Papa dice que: “Un Estado tiene derecho a poner reglas para proteger sus fronteras”.
— Capitán General de los Tercios (@capTercio) June 8, 2026
Pero lo están utilizando de manera que parece que ha venido a llenarnos España de musulmanes.
La Iglesia debe hacer lo que hizo el Papa desde joven: ir a las misiones. pic.twitter.com/M1g9lQk03G
Pero es igual, al menos en lo que respecta al problema migratorio, las discrepancias entre Iglesia y Gobierno español no son frontales como ocurre con el aborto o la familia.
‼️ El papa León XIV habla en el Congreso de la defensa de la vida humana
— Universitarios Católicos (@UniCatolicos_es) June 8, 2026
🗣️ "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?" pic.twitter.com/hgBRPWewbx
Pues eso: que Sánchez y Prevost son dos almas comunes en materia de emigración, enfrentados al pérfido Donald Trump, un sujeto peligroso.
El resto poco importa.










