
Juan Antonio Perteguer, promotor y gestor de colegios católicos es presidente de Acción Social Empresarial (ASE), conocida como la patronal española de directivos y empresarios católicos. Y no es de extrañar, porque el sector de la enseñanza es uno de los que necesita mayor capacidad de gestión porque, no nos engañemos, no es un negocio con mucho margen.
Y lo de empresarios y cristianos tampoco está de moda. Se supone que el gestor es un ser, no inmoral, pero sí amoral, ajeno a todo juicio de valor. Como tal cosa es imposible, lo cierto es que en el día a día, el ejecutivo se enfrenta a un constante dilema moral, la bifurcación eterna entre el bien y el mal, dicho sea con perdón.

-¿Son ustedes la patronal de los empresarios católicos?
-Inicialmente sí, y de hecho se llamó Acción Social Patronal pero enseguida se cambió el rumbo. Ya no somos una patronal, somos una asociación que, en el mundo directivo, aplica la Doctrina Social de la Iglesia.
- Y ahora celebramos el septuagésimo quinto aniversario.
-Cómo se ve que eres del bachillerato antiguo.
-Para conmemorarlo, se ha organizado un Encuentro en Madrid: de jueves 7 a Sábado 9. ¿Cómo lo definimos?
-Primero, por la participación, porque intervienen directivos de más de 22 países. ASE está integrada en una red mundial llamada UNIAPAC, presente en 44 países. Al tiempo, en estas jornadas ya hay inscritos más de 200 participantes y el objetivo es reflexionar en cómo hay que aplicar esa Doctrina Social de la Iglesia en los diferentes ámbitos. El primero, lógico, la empresa, el segundo, en el mundo educativo, luego en el universo de la solidaridad, etc.

-¿Es incompatible ser empresario o directivo y ser católico?
-Ni lo es ni debería serlo. Entre otras cosas porque la tarea empresarial tiene que convertirse en una labor de servicio a la sociedad.
¿Ser empresario y ser católico es compatible? Por supuesto que sí. Hablamos de vocación de servicio
-¿A que no es capaz de resumir en un minuto esa Doctrina Social de la Iglesia?
-Lo intentaré. La DSI se resume en principios y valores. Primer principio: la dignidad de la persona porque todos somos criaturas hecha a imagen de Dios. Asimismo, la búsqueda del bien común y el destino universal de los bienes. Importantísimo el principio de subsidiariedad, la justicia social, etc.
Además, cuatro valores fundamentales: la búsqueda de la verdad, la justicia, la libertad y, naturalmente, el amor.

-¿A la doctrina social de la Iglesia le gustan más los proletarios o los propietarios, lo estatal o lo privado, lo grande o lo pequeño?
-A la doctrina social de la iglesia le gustan las personas, y dentro de las personas, las más necesitadas. Además, el principio de subsidiariedad, que cada estamento puede desarrollarse sin la intromisión indebida de estamentos superiores.
A la doctrina social de la Iglesia le gusta la persona, la familia, la sociedad civil y la auto-organización. En todo lo que pueda desarrollar la persona, el Estado sólo debe actuar de forma subsidiaria sólo en la medida en que resulte imprescindible.
-¿Lo grande o lo pequeño?
-No existe un principio que elija entre lo grande y lo pequeño pero como a la Doctrina Social de la Iglesia le gusta la persona y las personas somos pequeñas... cuanto más cercano a la persona mejor.
Ejemplos de empresarios santos: Enrique Shaw, José María Arizmendiarrieta y el más famoso de la historia: San Mateo
-Pedro Sánchez va a cumplir ocho años en Moncloa el próximo 1 de junio: ¿El Sanchismo ha respetado esa Doctrina Social de la Iglesia?
-Ni el Sanchismo ni ningún poder político, a partir de la II Guerra Mundial ha respetado el principio de subsidiariedad. Parece como si fuera el Estado, los gobiernos, quienes tuvieran que organizar la vida social y los ciudadanos los que tenemos que acomodarnos a lo que decidan los gobiernos. La Doctrina social de la Iglesia dice justamente lo contrario: somos las personas las que tenemos el derecho a participar en la vida pública y el derecho a organizarnos. El Estado debe acudir allí donde la iniciativa privada no llegue a ayudar a la familia. Sin embargo, tanto el PSOE como el PP como casi todos los gobiernos en el mundo occidental, le han dado la vuelta y ahora parece, por ejemplo, que el derecho educativo no pertenece a las familias sino al Estado y es el Estado el que nos organiza la vida a todos. Eso está muy alejado de la Doctrina Social de la Iglesia.
-¿Hay empresarios santos?
-Pues lo hay y muchos más de los que algunso piensa. Dos ejemplos,
José María rizmendiarrieta Madariaga, promotor de la cooperativa Mondragón o el ya venerable, el empresario argentino Enrique Shaw. Pero hay otros muchos ejemplos. El más famoso de toda la historia, el evangelista San Mateo.









