En la India, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “es profundamente preocupante el creciente nivel de restricciones que está imponiendo a los cristianos y otras minorías religiosas no hindúes. Además, se está verificando un aumento significativo de violencia por motivos religiosos, impunidad, intimidación y limitación a la libertad de las personas para que puedan practicar la religión de su elección. La India es un ejemplo de «persecución híbrida», en la que se utilizan tanto medidas pseudojurídicas como ataques sangrientos contra quienes profesan la religión «equivocada». Existen importantes diferencias regionales, y estados como Uttar Pradesh, Chhattisgarh y Maharashtra, en el norte, y Karnataka, en el sur, son los que presentan mayores restricciones sociales y violencia no estatal. A pesar de que el partido del primer ministro, Narendra Modi, obtuvo una mayoría reducida en las recientes elecciones generales, existen problemas graves como las restricciones gubernamentales, entre ellas las nuevas leyes, más estrictas, contra la conversión y el continuo uso indebido de la Ley de Regulación de las Contribuciones Extranjeras para limitar el funcionamiento de las ONG religiosas. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la India siguen siendo negativas”.
Como hemos explicado en otras ocasiones, en la India gobierna el partido ultranacionalista hindú Bharatiya Janata Party (BJP), de carácter nacionalista-panteísta, el del actual primer ministro, Narendra Modi, y un partido que o bien se dedica a perseguir a los cristianos, o bien lo fomenta o bien hace la vista gorda cuando ello sucede.
En ese contexto, miembros del Hindu Parishad (VHP), una organización nacionalista muy cercana ideológica e históricamente al Bharatiya Janata Party (BJP), protagonizaron recientemente un violento asalto iglesia católica de San Antonio María Claret de Nazat, en el estado de Bengala Occidental, informa Asia News.
Los asaltantes, de manera agresiva, acusaron a los sacerdotes católicos de propiciar «conversiones forzadas» y de estar financiados con «fondos extranjeros». Al párroco, el salesiano Anuj Hembrom, llegaron a darle un ultimátum de siete día para que abandonase la parroquia, con gritos como: «¡Vete a Estados Unidos o Nueva Zelanda!». «¡Haz las maletas y lárgate de aquí!».
Se trata de un ejemplo más de la persecución y hostigamiento que sufren los cristianos en la India, bajo el Gobierno de Narendra Modi...










