Sr. Director:

Tomás de Kempis es uno de los autores espirituales con su Imitación de Cristo que más ha influido en la piedad Occidental durante siglos. Tomás era un sacerdote (1414) perteneciente a la diócesis de Utrecht. Vivió fervorosamente la Vida Devota de los canónigos de Windeshein. Dos veces desempeñó el cargo de Superior y otra el de mayordomo.

Se le confía la formación de los novicios. Sus consejos y su dirección espiritual son muy estimados. Tiene el don de consolar a las almas tentadas y atribuladas. Tomás es asimismo un copista pulcro y diligente y autor de libros espirituales. En la paz de claustro son sus ordinarias ocupaciones: traslación de libros edificantes y la composición de sus tratados.

Su Imitación de Cristo: demasiado simple y sincera. Tiene un carácter autobiográfico. Es el Maestro interior que manifiesta su profunda espiritualidad ascética y mística. No narra sus ascensiones físicas, omite lo accesorio, la imaginativo: se centra en la espiritual y profunda: en la substancia pura de la doctrina cristiana.

Muchas causas han contribuido a dar la celebridad al autor del libro Imitación de Cristo, y como dice un respetable autor de Fontanelles, es el más hermoso salido de la mano de un hombre. Tomás de Kempis es un clásico de la auténtica espiritualidad católica integral, alejado del pietismo protestante y del racionalismo teológico. Tomás pertenece al número de privilegiados que saben elevar el pensamiento, su emoción de la esfera de lo personal a lo universal. Su palabra es el eco fiel de la lucha del hombre contra el amor propio, siempre presente en su esfuerzo constante para acercarse a Dios y llegar a la Unión Divina.

Amado Nervo escribió un raro poema, porque no pasó del primer libro, en el que domina el combate espiritual ascético y los enemigos del alma que deben ser vencidos porque impiden el progreso espiritual. Solo se entiende la Imitación de Cristo superando la lectura parcial y ascética del primer libro. Tomás acepta el exilio del corazón, la desolación espiritual para así llegar a asociarse a Jesús en las horas amargas de la Pasión. El libro tercero nos muestra la etapa superior de la trayectoria espiritual de Tomás: lo principal no es la muerte ni la ascesis, sino la Unión con Dios por conocimiento y amor en la Sagrada Comunión

Esto es lo que no descubrió el poeta Amado Nervo cuando en aquellos versos fríos y sin vida espiritual afirma molesto y desanimado: ¡Oh Kempis, Kempis, asceta yermo//pálido asceta, qué mal me hiciste! ¡Hace muchos años que estoy enfermo/ y es por el libro que tú escribiste!