Mientras los españoles seguimos, cómo no, en guerra civil, izquierda contra derecha, Mohamed VI no para. La invasión de Marruecos, en la que utilizó a civiles, también niños, como balas humanas contra España, le ha dado tan buen resultado que acelera sus planes para anexionarse Ceuta y Melilla. En principio, ofreciendo a Madrid una cosoberanía con las dos plazas africanas. Si no, a lo bestia, sacrificando, no a sus soldados, sino a sus jóvenes, mujeres y niños, que esos son de sus propiedad, en una marcha verde permanente. En todo caso, ya cuenta con una quinta columna esparcida en Ceuta.

Con todo, Pedro Sánchez no cambia: no expulsará a los invasores ni militarizará Ceuta y Melilla. Lo curioso es que el PP y Vox critican bien pero no proponen nada

Es la guerra híbrida de 'Mojamé', librada con civiles. Además, está introduciendo en España, vía Ceuta, a yihadistas y delincuentes. Los indulta en Marruecos y luego los envía a las plazas españolas de África.

Con todo, Pedro Sánchez no cambia: no expulsará a los invasores ni militarizará Ceuta y Melilla. Lo curioso es que el PP y Vox critican bien pero no proponen nada.

Y el enigma continúa sin solución: por qué Sánchez ensalza a un Marruecos dispuesto a destruir España

Y el enigma continúa sin solución: por qué Sánchez ensalza a un Marruecos dispuesto a destruir España. ¿Qué cadáveres tiene en el armario? Después de todo lo que ha ocurrido, ni una sola alusión al malnacido de ‘Mojamé’. Y cuidado, porque cuando el Estado no ejerce su principal función, la defensa del ciudadanos, quien ha renunciado a ejercer la violencia y ha otorgado ese monopolio al Gobierno, el ciudadano tiene derecho a tomarse la justicia por su mano… en aras de su legítima defensa. 

Cuando el Estado no ejerce su principal función, la defensa del ciudadanos, quien ha renunciado a ejercer la violencia y ha otorgado ese monopolio al Gobierno, el ciudadano tiene derecho a tomarse la justicia por su mano

Y por cierto, Ceuta y Melilla sólo son el comienzo: el siguiente paso es Canarias