
En su día, publicamos en Hispanidad que los libros de texto 'Descubrir el Islam', para alumnos marroquíes, impartidos en centros españoles, los pagan... los ciudadanos españoles. Los materiales se sufragan mediante la Fundación Pluralismo y Convivencia, una entidad creada en 2005 durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Ahora, conocemos que el Gobierno Sánchez dedicó cerca de 233.000 euros de dinero público a la elaboración, edición e impresión de 55.000 ejemplares de esa misma colección educativa, Descubrir el islam, destinada a alumnos de Educación Primaria. Así consta en una resolución del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, conocida tras una solicitud de Transparencia.
La sinopsis del libro describe que "Este proyecto editorial, novedoso en el entorno europeo, pretende que, en los colegios de nuestro Estado, los alumnos de religión islámica dispongan de una herramienta pedagógica de calidad, en lengua castellana y con una metodología didáctica similar al resto de las asignaturas del sistema educativo español. La disponibilidad de textos de religión islámica en los centros educativos apoyará la apertura de la escuela a la realidad de la pluralidad religiosa (derecho reconocido en los acuerdos de cooperación de 1992) y su normalización en una sociedad cada vez más abierta, diversa y globalizada".
Tal como recoge La Gaceta, la iniciativa tiene su origen en un convenio suscrito el 2 de marzo de 2009 entre la Fundación Pluralismo y Convivencia y la editorial Ediciones Akal. La fundación -creada en 2005 durante el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y adscrita a Presidencia- asumió el coste total del proyecto, que ascendió a 232.588 euros y se financió hasta el año 2012. Entre sus fines figura el «reconocimiento y acomodo de la diversidad religiosa», detalla The Objective.

El plan incluye una tirada de 55.000 volúmenes distribuidos por cursos: 5.000 para primero de Primaria y 10.000 para cada uno de los niveles entre segundo y sexto. La distribución de los ejemplares quedó en manos de la editorial, por lo que la fundación no dispone de datos sobre el destino concreto de los libros ni sobre los centros que finalmente los recibieron.










