
Con su "salida simbólica" los nuevos flotillos apuntaban maneras, pero como dijimos en Hispanidad, tenían muy complicado superar a los anteriores grumetes de la Flotilla. Sin embargo, ante las informaciones que nos llegaron hace unas semanas, pudimos ver que los participantes de esta edición no nos van a decepcionar.
En un nuevo arranque de aires de grandeza, la Coalición de la Flotilla de la Libertad (CFL) ha denunciado este lunes "intentos de intercepción" por parte de buques que creen israelíes. Ellos están cerca de Grecia y creen que Netanyahu no ha tenido mejor idea que mandarles drones y un barco, que al verles, apagó las luces.
Esto nos recuerda a cuando los anteriores flotillos denunciaron con vídeos grabados antes de zarpar que Netanyahu les había secuestrado, en un intento de ganar protagonismo ante una misión que cada día se demuestra más ridícula. La presencia de aeronaves militares fabricadas en Estados Unidos y de embarcaciones no identificadas sin señalización sugiere un esfuerzo coordinado para reprimir una misión humanitaria pacífica mediante el miedo y la fuerza", ha denunciado la Flotilla Global Sumud (FGS).
Aseguran estar siendo "objeto de vigilancia militar activa e intimidación", y no podemos dejar de imaginarnos a Trump y Netanyahu en la 'Situation Room' monitoreando a Greta y sus amigos.
"La Global Sumud Flotilla expresa una profunda preocupación por la seguridad física de todos los participantes" y recuerda las denuncias de torturas y abusos contra activistas en el último asalto. "Crece el temor a que estas maniobras tácticas constituyan el preludio de nuevos secuestros ilegales". Y mencionan los casos de Saif Abukeshek y el brasileño Thiago de Ávila, aún en custodia israelí. Ojo, no olvidemos, que el flotillo Thiago es el supuesto donjuán de la flotilla que ha recibido las denuncias por conductas inapropiadas...
En cualquier caso, ante los ataques del pérfido Israel, que insistimos, no tiene nada mejor que hacer que teniendo varios frentes abiertos, preocuparse por esta panda: ¡los flotillos de la primera edición han vuelto!
Se les echaba de menos, y ellos a los focos y las cámaras tambien, así que se han plantado ante la Audiencia Nacional de Barcelona para denunciar las atrocidades de Israel. Entre las flotillas que han acudido ha hablado la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha acudido junto a otros compañeros grumetes a ratificar la denuncia que han interpuesto contra varios ministros del gobierno y otros mandos del presidente Netanyahu por las presuntas agresiones que sufrieron cuando les detuvieron por estar donde no debían estar.
“Después de sufrir una detención ilegal, malos tratos, secuestro y estar en prisión sin que se respetara ninguno de nuestros derechos y, en general, de crímenes de guerra y de lesa humanidad que sufrimos de la anterior flotilla, fuimos muchas las participantes que pusimos una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional porque evidentemente Israel no ha abierto ninguna investigación para esclarecer toda esta vulneración de derechos”, ha explicado la también activista, que ha pedido a “las autoridades” españolas que den el paso para investigar lo sucedido en la flotilla.
Y aquí surge una duda, ¿lo sucedido en la flotilla? Ada, ¿a qué te refieres? ¿A lo que sucedía en esos barcos? ¿A la fiesta? ¿A la supuesta ayuda humanitaria que llevabais?
Volviendo a Ada y sus declaraciones, la catalana ha asegurado que todos esos supuestos crímenes de Israel hacen que “Toda la humanidad está en peligro”. Mujer, Ada, igual has exagerado un poco, en todo el mundo hay 15 millones de israelitas, frente a 8.300 millones de personas que conforman la humanidad, quizás te has pasado, solo un poquito.
Aunque mejor pensado, sí, tienes la razon, acabamos de recordar las torturas a las que fuisteis sometidos. La propia Ada lo relató. Avisamos, dejen de leer si son personas sensibles: "No hemos podido salir de la celda. Es un estado fascista, a un compañero le quitaron el ventolín"... se hiela la sangre solo de volverla a escuchar. Además, las sillas de las celdas eran duras, contó la exalcaldesa de Barcelona. La catalana también desveló que durante el traslado hasta la cárcel «bajaron el aire acondicionado». Otra flotilla contó cómo le dieron de beber agua... ¡del grifo!













