En el mundo okupa cada día encontramos un caso que nos sorprende. Hemos conocido historias que demuestran la caradura y la impunidad con la que actúan: como los que habían convertido la vivienda en un piso turístico y Hacienda multó al propietario o, aquellos que no se iban porque el banco le iba a quitar la casa al propietario, entonces se quedaban hasta que la vivienda fuera del banco. O el okupa que presume con orgullo de no pagar suministro alguno: "lo paga el ayuntamiento"

El Gobierno y la izquierda los sigue defendiendo como vulnerables atacados por pérfidos rentistas, pero los casos desmontan este planteamiento. La situación de un hombre de 90 años es un nuevo ejemplo de ello y del escudo social del Gobierno. 

Aprovechándose de su incapacidad y vulnerabilidad, un clan okupa entró en su casa mientras él se encontraba en un residencia. La Guardia Civil fue quien inició la investigación el pasado julio cuando localizaron el teléfono del señor en relación con un robo con fuerza, así descubrieron que el propietario llevaba años en un residencia, cuando acudieron al domicilio encontraron a un grupo de okupas.

La famlia okupa habría suplantado la identidad del señor para contratar numerosos sevicios a su cargo, con perjuicio económico que supera los 14.000 euros. En la vivienda había documentos personales con los que pudieron suplantar la identidad. 15 seguros (13 de vehículos y 2 del hogar)16 líneas telefónicas 6 pólizas de salud, cuyos beneficiarios eran todos miembros del entorno familiar okupa. Además, tramitaron una tarjeta bancaria con la que realizaron retiradas de efectivo y compras y, también se habían enganchado ilegalmente a la luz. 

Todo ha terminado este fin de semana, cuando los agentes han desarticulado al clan familiar en Ejea de los Caballeros (Zaragoza) donde se encontraba el domicilio. La actuación ha finalizado con catorce personas detenidas o investigadas.