Según la propia menor, el individuo habría intentado sujetarla por el brazo dentro del portal de su vivienda mientras realizaba gestos de carácter sexual. Este episodio habría sido el momento más grave de una situación que se venía repitiendo desde días atrás.

Las investigaciones apuntan a que el detenido se desplazaba desde Santanyí hasta Palma en transporte público con el objetivo de vigilar a la niña. Conocía tanto el centro escolar al que acudía como el lugar donde recibía clases de apoyo y su domicilio, lo que refleja un seguimiento continuado.

De acuerdo con la información publicada por el diario Última Hora, el sospechoso ya había sido visto en repetidas ocasiones en las inmediaciones del colegio y de la vivienda familiar, lo que había generado inquietud en el entorno de la menor antes de que se produjera el intento de agresión.

El hombre, de 52 años, cuenta con un historial delictivo que incluye antecedentes por delitos sexuales, exhibicionismo y hurtos desde 2010, además de haber sido detenido en varias ocasiones anteriores por la Guardia Civil en diferentes puntos de Mallorca.

Tras pasar a disposición judicial, el juez acordó su puesta en libertad provisional, imponiéndole como medida cautelar una orden de alejamiento respecto a la menor mientras continúa el procedimiento.

Según ha publicado Última Hora, el sospechoso esperaba a la menor a la salida del colegio, conocía su domicilio y también el lugar al que acudía para recibir clases de apoyo.