Dos chicas que viajaban por la circunvalación SE-30 de Sevilla se vieron sorprendidas por un joven que se subió al capó del vehículo, en plena autopista, bloqueando completamente su visibilidad.

Mientras ellas gritan y tratan de que hacerle entrar en razón, el joven se zarandea, besa la luna del coche y cabalga como si de un caballo se tratara. Una vez se cansa, cambia de víctima y se sube al capó de otro vehículo.

El chico asegura que no recuerda nada, ya que estaba en pleno brote esquizofrénico. "No me acuerdo de nada", asegura, "en ese momento no era yo". Sebastián sostiene que se despertó en el hospital y, al ver el vídeo, no se lo creía. "Fue su primer brote, a partir de ahí nos dijeron que tenía un problema de salud mental y le diagnosticaron esquizofrenia", nos cuenta su pareja.

Si se confirma que sufrió tal brote, no tendremos que hablar de impunidad, en la España segura de Marlaska.