Deciamos en Hispanidad que el alumno modelo del Sanchismo es vago, ignorante y conflictivo.
Así las cosas, según un macroestudio del sindicato STEs-Intersindical (STEs-i) el 83% del profesorado percibe un incremento de las agresiones verbales y/o físicas por parte de los estudiantes y también faltas de respeto por parte de las familias.
Entonces, al Gobierno Vasco se le ocurre una innovadora solución: el socorrista emocional. Estos equipos, están compuestos por personal del propio centro donde se producen las agresiones físicas o verbales por parte de alumnos a profesores, que, por su "perfil" o cercanía, puede generar un vínculo de confianza con sus compañeros docentes. En el colegio San Viator, de Vitoria, los integrantes son la psicóloga de primaria infantil, dos orientadoras, la enfermera y uno de los bedeles". "Siempre haya alguien accesible para el personal".
El protocolo de actuación es flexible, tal como recoge Cope. Si un profesor sufre una crisis de ansiedad, la respuesta es inmediata. En otros casos, cuando un docente acumula estrés o se ve desbordado de forma progresiva, puede acercarse a un socorrista cuando lo necesite. Para ello, se ha habilitado la llamada ‘sala de respiro’, un espacio confortable y apartado del bullicio.
¿Y para cuándo una figura que les explique a los estudiantes algo que, aunque obvio, se está perdiendo? A respetar, así sin más. Sin socorrismos ni emociones.











