El islamismo nunca ha dejado de reclamar para sí Al-Andalus, que es como los musulmanes llaman a España, pues durante siete siglos gran parte de la Península Ibérica fue conquistada por el islam.

Para el islam, si un territorio les ha pertenecido durante un tiempo, ya les pertenece para siempre. Por estas razones, no es de extrañar que los musulmanes yihadistas amenacen a España con frecuencia.

El Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo acaba de publicar su «Balance del terrorismo en España 2025», que extrae conclusiones interesantes sobre este fenómeno.

Por ejemplo, que, al menos, ocho canales del Estado Islámico difundieron en 2025 propaganda en español o amenazas dirigidas a España. 

Cien personas fueron detenidas en España por actividades vinculadas al terrorismo yihadista en 2025: el 41% de los detenidos presentaba actividades consideradas preparatorias de atentados; otro 33% estaba implicado en propaganda o enaltecimiento del yihadismo; el 7% en actividades de captación y el 3% en financiación. «Al igual que ha ocurrido en los últimos seis años, Cataluña fue la comunidad en la que los cuerpos policiales realizaron un mayor número de detenciones de sospechosos vinculados al terrorismo», apunta el informe. Cabe recordar que en 2024 se detuvo a 81 personas, luego el aumento ha sido del 23,5%. 

25 personas fueron expulsadas de España por sospechas de radicalización yihadista, entre ellas nueve predicadores o imanes. Cinco de estos últimos desarrollaban su actividad en Cataluña, dos en Navarra y dos en Andalucía. 
 
O que en España fueron detenidos 14 menores por actividades relacionadas con el yihadismo en 2025, frente a 15 en 2024 y 6 en 2023.

A todo esto, conviene añadir que entre los invasores que entran el pasado 30 de julio en Ceuta, hay terroristas yihadistas, algunos de los cuales están fichados por otros países que se han ofrecido a España para identificarlos.