Una encuesta difundida por el Ayuntamiento de Barcelona ha desvelado que únicamente dos de cada diez víctimas de un delito presentan una denuncia ante los cuerpos policiales. El estudio, elaborado a partir de 4.000 entrevistas y avanzado por ElCaso.cat, sitúa el porcentaje de denuncias en el 20,1%, una cifra que apenas ha variado durante la última década y que evidencia que una gran parte de los hechos delictivos nunca llega a conocimiento oficial de los Mossos d’Esquadra o de la Guardia Urbana.

El sondeo refleja que la principal razón para no acudir a la Policía sigue siendo la escasa confianza en que el delito pueda resolverse o que los objetos robados sean recuperados. El 71,9% de los encuestados considera que denunciar sirve de poco por la limitada capacidad de esclarecer los hechos. A ello se suma la percepción de que el sistema judicial apenas tiene consecuencias para los delincuentes y la creciente sensación de que presentar una denuncia supone un procedimiento excesivamente largo, complejo y burocrático.
Dato cuando menos curioso el de las denuncias de los barceloneses, si tenemos en cuenta que delitos como el de los homicidios han subido un 80% en la Ciudad Condal. La cifra se ha difundido en la Junta Local de Seguridad del consistorio barcelonés.
Sin embargo, por otra parte, en dicha Junta se ha destacado un descenso de la delincuencia en Barcelona. Según los datos, los delitos han disminuido un 11,2% en la ciudad durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año pasado.
La victimización en la ciudad también ha experimentado una reducción, disminuyendo al 23,2% el porcentaje de población que considera que sufrió un hecho delictivo en 2025 y recuperando niveles similares a los de 2020, según la Encuesta de Victimización de Barcelona realizada este año ¿No será que los ciudadanos de la Ciudad Condal se han acostumbrado, precisamente, a ser víctimas de la delincuencia en la capital catalana?
Las detenciones también han descendido un 6,7%, tal como han anunciado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y la consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, en rueda de prensa.
Los datos hablan. Y, según el Ayuntamiento, son positivos. La percepción de la población, sin embargo, es otra. Las cifras presentadas en la Junta Local de Seguridad apuntan a un descenso de la delincuencia en Barcelona. Según los datos presentados este lunes, 20 de julio, los delitos han disminuido un 11,2% en la ciudad durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año pasado.
Las detenciones también han descendido un 6,7%, anunciaban el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y la consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, en rueda de prensa. “Esta es una disminución histórica de los delitos, la más pronunciada de la última década, exceptuando los años de la pandemia”, ha celebrado Collboni, a la vez que Parlon ha atribuido el descenso a que la ciudad “tiene menos delitos y más eficacia policial”.
También se ha destacado el descenso de un 15,9% de los delitos relacionados con la multirreincidencia, aunque recientemente informábamos en Hispanidad sobre la criminalidad y la manipulación del lenguaje: un 16% menos de multirreincidencia en Barcelona, pero 1.400 nuevos ladrones... persistentes... quienes, según las cifras oficiales, registran una mayor intensidad delictiva. Es decir, que son más persistentes. ¿Collboni, estás ahí?
La victimización en la ciudad también ha experimentado una reducción, disminuyendo al 23,2% el porcentaje de población que considera que sufrió un hecho delictivo en 2025 y recuperando niveles similares a los de 2020, según la Encuesta de Victimización de Barcelona realizada este año. A juzgar por el apunte del principio, respecto a que únicamente dos de cada diez víctimas de un delito presentan una denuncia ante los cuerpos policiales, ¿no será que los ciudadanos de la Ciudad Condal se han acostumbrado, precisamente, a ser víctimas de la delincuencia en la capital catalana?











