"Todas las instancias judiciales avalan la capacidad de Noelia para pedir la eutanasia, es una noticia de última hora". 14:42 de la tarde del jueves del 26 de febrero, con estas palabras, RTVE, la tele de todos dirigida por José Pablo López, concluye con los "años de lucha y angustia de Noelia" para morir. Y ojo, que para el ente público este caso ha puesto de manifiesto las dificultades a las que se enfrenta la Ley de Eutanasia. 

El caso viene de lejos, pero nos encontramos con una joven de 25 años que pide morir... y no sólo RTVE, sino diputados, senadores, políticos y demás personalidades celebran el fin de la lucha de Noelia. ¿Lo siguiente? Concederle la medalla al mérito por tal hazaña. Esperen, porque Sánchez lo anunciará en algún momento.

El caso de Noelia lo resume la Directora del Instituto de Bioética UFV, Elena Postigo, en su cuenta de X mucho mejor de lo que nosotros lo íbamos a hacer: "una joven, hija de padres divorciados con dificultades, de la que se hizo cargo Asuntos Sociales y fue internada en un centro de menores. Sufrió una violación grupal y no recibió la atención psicológica ni el acompañamiento humano que necesitaba". Además, tal y como la propia Noelia ha contado, su novio también abusó de ella mientras dormía. Además, tres jóvenes la intentarion violar, caso que no denunció porque a los tres días tenía intención de suicidarse tirándose por el balcón. 

Continúa Postigo: "Un intento de suicido fallido, queda en silla de ruedas y ahonda en su dolor", y es que en ese intento por quitarse la vida, Noelia quedó tetrapléjica. Noelia sufre "una depresión profunda derivada de un trauma no sanado. Aun así, la ley permite abrir esa puerta sin distinguir entre un sufrimiento físico irreversible y un sufrimiento psicológico que puede tratarse y aliviarse. Es una falla gravísima que sienta un precedente: una norma que hoy se aplica a quienes podrían recuperar su vida si recibieran la ayuda, la terapia y el acompañamiento adecuados".

Razón no le falta, solo hace falta ver vídeos de Noelia tras su intento de suicidio, en los que no pedía su eutanasia, algo que ha pedido a partir de su depresión, no de su accidente. 

Las reacciones no se han hecho esperar, nadie ha querido perder la oportunidad de pronunciarse, incluso se han convocado grupos de oración para pedir por la vida de Noelia.

 

Pero frente a estas reacciones, como decimos, hay muchas alegrándose del éxito de Noelia, que ha conseguido "cumplir su voluntad", como ha declarado Patxi López en los pasillos del Congreso. Así, terminamos siendo un país enfermo, inmerso en la cultura de la muerte, que celebra que una joven de 25 años, "la más joven en España" como ha recalcado RTVE, pida morir porque no hemos sido capaces de ayudar. Todo sea por el progresismo.