La conectividad está evolucionando a un ritmo extraordinario en Europa y cada vez son más necesarias infraestructuras móviles más sólidas, más densas y más resilientes. Es lo que sucede, por ejemplo, en Francia, donde un consorcio formado por Bouygues, Free y Orange acordaron en junio la compra del operador móvil SFR.
“Necesitamos cerrar la brecha de cobertura y rendimiento 5G con otros países europeos”, afirma Thomas Bertrand, consejero delegado de Cellnex en Francia, en esta nueva entrega de ‘Ready to connect’, una iniciativa de Cellnex para abordar los temas que suscitan mayor interés entre inversores y analistas en relación con el negocio de las infraestructuras de telecomunicaciones.
La consolidación de tres operadores móviles es un hito importante porque puede liberar la capacidad de inversión necesaria en este país. “Sin duda, será necesaria un inversión privada significativa y Cellnex puede atraer un volumen considerable de capital extranjero para apoyar esta infraestructura estratégica”, explica Bertrand.
Ahora bien, esta capacidad de Cellnex para invertir depende del pleno respeto de los acuerdos existentes a largo plazo. “En particular, nuestro contrato con SFR no puede ser transferido, ni total ni parcialmente, sin nuestro consentimiento”, asegura el directivo. Y es que, en negocios basados en relaciones a largo plazo, la estabilidad y la previsibilidad son elementos clave.
“Absolutamente, cualquier inversión en infraestructuras se basa en la premisa de un entorno empresarial claro, sostenible y duradero. Los proyectos pasados y nuevos se complementan y las nuevas iniciativas no ponen en riesgo los retornos de los contratos existentes”, afirma.
“Estamos convencidos de que la consolidación del mercado impulsará una mejora en la calidad de las redes móviles y de las infraestructuras digitales que la soportan"
Volviendo a la compra de SFR, Bertrand lo tiene claro: “Estamos convencidos de que la consolidación del mercado impulsará una mejora en la calidad de las redes móviles y de las infraestructuras digitales que la soportan. Esto beneficiará por igual a consumidores, empresas y administraciones públicas”, señala.
Si ampliamos el foco al conjunto del mercado francés, resulta clave mejorar la calidad de los servicios digitales. “El camino a seguir está claramente definido. La red móvil del futuro se desplegará más rápido, con latencias ultrabajas, una densidad masiva de dispositivos y disponibilidad en todo el país. ¡Aún estamos lejos de ello!”, exclama Bertrand.
Está claro que un proyecto de esta envergadura requiere inversión privada adicional en la infraestructura móvil francesa. “Como actor neutral, con reconocida experiencia en redes móviles, Cellnex seguirá siendo capaz de atraer miles de millones de euros en inversión para activos de telecomunicaciones en Francia. Podemos desempeñar un papel crucial en la ejecución de futuras colaboraciones público-privadas”, afirma.
Eso sí, hay dos aspectos críticos: preservar los contratos a largo plazo con los operadores móviles y garantizar claridad y certidumbre en relación con los proyectos de calidad de red que Francia pretende impulsar.
En cuanto a la estrategia digital, Francia cuenta con un plan ambicioso, pero necesita que se despliegue plenamente la tecnología 5G
En cuanto a la estrategia digital, Francia cuenta con un plan ambicioso, pero necesita que se despliegue plenamente la tecnología 5G y eso no será realista sin infraestructuras móviles de alta calidad. “Cellnex ya está trabajando en ello. Desde 2016, la compañía ha invertido más de 13.400 millones de euros en el país. Y no lo hemos hecho solos. Hemos trabajado con todos los operadores franceses, apoyándoles en la construcción y evolución de sus redes móviles y de fibra”, señala Bertrand.
“Además, durante la edición más reciente de Choose France, anunciamos un compromiso de inversión de 2.500 millones de euros hasta 2030. Nuestro objetivo es seguir ampliando, modernizando y densificando las infraestructuras francesas”, concluye.
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