En Irán, desde el pasado 28 de diciembre se desencadenaron una serie de movilizaciones ciudadanas en protesta por el deterioro de su economía, ante el elevado aumento de los precios de los bienes de consumo -la inflación había aumentado a 48,6% en octubre de 2025 y 42,2% en diciembre y la de los alimentos supera el 70%-, es decir, ante su empobrecimiento económico. 

Pero de esas primeras protestas se ha pasado al descontento con el actual régimen islamista, del que incluso exigían su final. 

No hay informaciones claras sobre si las protestas han proseguido en los últimos días, pero las autoridades iraníes han reconocido que al menos 3.117 personas fallecieron durante aquellas, debido en gran parte a su represión. 

Si el régimen ha reconocido la muerte de 3.117 personas, lo más probable es que haya muchas más, tal y como han denunciado organizaciones de derechos humanos, que incluso elevan la cifra a más de 25.000

Y mientras, la tensión entre Washington y Teherán va en aumento. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer martes en una entrevista con la cadena NewsNation que si el régimen islamista intenta asesinarlo, sería “borrado de la faz de la Tierra”. “Tengo instrucciones muy firmes. Si pasa cualquier cosa, los van a borrar de la faz de la Tierra”. 

Cabe recordar que, según recogió el medio Independent, recientemente la televisión pública iraní difundió una imagen de Trump tras el atentado que sufrió, con el lema: “Esta vez no fallará”. 

Sin embargo, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró a NBC News que Irán "nunca" planeó asesinar a Donald Trump durante la campaña electoral estadounidense del año pasado. 

Eso sí: el ministro de Exteriores iraní Abbas Araqchi advirtió en un artículo en The Wall Street Journal que “si Irán es atacado, responderá con toda su fuerza”. Y el general iraní Abolfazl Shekarchi, señaló: “Trump sabe que, si alguna mano de agresión se extiende hacia nuestro líder, no solo cortaremos esa mano, sino que también prenderemos fuego a su mundo”.