Durante las últimas décadas, Estados Unidos ha sufrido un proceso de secularización similar al de todas las naciones occidentales. Si bien es menos acusado que el de la gran mayoría de los países europeos, no por ello no deja de ser trascendental.
Sin embargo, el año 2025 ha aportado una novedad significativa, el largo declive de la afiliación y del culto cristiano en la primera potencia mundial ha disminuido, e incluso se ha revertido en algunos ámbitos. Por un lado, por primera vez en muchos año, se ha estabilizado el porcentaje de estadounidenses que se reconoce como cristianos, un 62% según Pew Research Center y, en gran medida este cambio de paradigma para tener su origen en los más jóvenes.
Así, un estudio del Grupo Barna, una firma demoscópica que estudia la práctica religiosa desde hace décadas, ha verificado que los cristianos millennials y de la Generación Z ahora asisten a la iglesia con más frecuencia que las generaciones anteriores. En particular, los jóvenes cristianos de la generación Z superan a los millennials, con una media de asistencia a los servicios religiosos de 1,9 fines de semana al mes, frente al 1,8 de los últimos. El crecimiento se ha sustanciado especialmente desde el año 2020. En el caso de la generación X, su práctica religiosa se mantiene estable, y sorprende que son los boomers, los que registran la mayor caída en cuanto a la asistencia a servicios religiosos se refiere, si bien no puede obviarse que su práctica era mayor que los anteriores grupos y por tanto tenían mayor margen de caída también.
También entre millennials y generación Z se ha registrado un repunte en la lectura de las sagradas escrituras. Así, el número de adultos estadounidenses que leen semanalmente la Biblia ha aumentado al 42%, un 12% más del año pasado, y casi la mitad de los cristianos millennials y de la generación Z lo hacen. Por otro lado, la venta de los textos sagrados registró un aumento del 36% en el mes de septiembre, tras el asesinato del fundador de Turning Point USA, Charlie Kirk, a manos de un izquierdista radical.
Y dentro de este aumento de la religiosidad o redescubrimiento de la fe cristiana entre los jóvenes, se registra especialmente una constante tendencia de los jóvenes a la conversión al catolicismo, un fenómeno que está teniendo eco en muchos artículos y revistas en Estados Unidos. En especial, destaca la atracción de los conversos católicos por la liturgia.
Y, en plenas Navidades, un elevado porcentaje de americanos, en concreto un 54% coloca el Belén en su hogar, y un 47% asiste a celebraciones religiosas.
En un momento de fugacidad y vacuidad vital, el despertar espiritual entre la juventud estadounidense es un fenómeno relevante que puede tener un impacto fundamental en el futuro de la primera potencia mundial.











